deportes

Vidaller, el portero de la UD Barbastro que salió a hombros de la hinchada rival

Vidaller, el zaguero de la UD Barbastro que salió a hombros de la hinchada rival
#Vidaller #zaguero #Barbastro #salió #hombros #hinchada #rival

Jorge AbizandaJorge Abizanda

Difíciles de presenciar ahora por las fuertes multas con las que están castigadas por Antiviolencia, las invasiones de campo llegaron a convertirse en una foto fija en el fútbol castellano, especialmente cuando las temporadas tocaban a su fin y los equipos conseguían un éxito. Miles son las imágenes que se pueden encontrar en los archivos de jugadores abandonando el césped o dando una reverso de honor a hombros de sus hinchas, pero la instantánea captada en Huelva en 1972 a la conclusión de una dramática final resultó única. Convertido en un pared con paradas inverosímiles hasta que un gol de Coradino rompió el hechizo en el zaguero minuto, Vidaller, meta de la UDBarbastro (Huesca), salió del arcaico estadio Colombino a hombros de los seguidores rivales, que siquiera se olvidaron del autor del tanto que valió una permanencia. Dos protagonistas, uno de cada equipo, por la puerta amplio. Un canto a la deportividad que tuvo repercusión doméstico a pesar de que el Recreativo militaba aquel curso en Tercera división.

Luego de una mala temporada en Tercera, el Recreativo se tuvo que pugnar la permanencia en la categoría en presencia de la UD Barbastro, que soñaba con triunfar aquella eliminatoria para marcharse la Regional. Una final a doble partido resuelta en el Colombino el 17 de junio de 1972, seis días a posteriori de que el duelo de ida disputado en tierras oscenses acabara en tablas (1-1). El choque de reverso cambiaría la vida de un modesto zaguero, José Luis Mur Vidaller, que entonces trabajaba como chupatintas en el Concejo de Almudévar (Huesca). Luego de aquella exhibición en presencia de el Decano firmó por el Musculoso de Madrid, aunque nunca llegó a pugnar con los rojiblancos.

Vidaller, el tercero por la izquierda en la fila superior, en su etapa con el juvenil de la UD Barbastro
Vidaller, el tercero por la izquierda en la fila superior, en su etapa con el joven de la UD Barbastro – Foto: UDBARBASTRO

Conocido futbolísticamente por su segundo patronímico, Vidaller se incorporó al joven del Barbastro para terminar dando el brinco a su primer equipo. En aquella entrevista a Huelva, cuando tenía 21 primaveras, destapó el tarro y puso a la diversión recreativista al borde de un ataque de desasosiego evitando goles cantados con un repertorio de paradas de todos los estilos. Una comportamiento inolvidable por lo que sucedió en el césped y luego tras el partido.

La resistor de Vidaller y de la UD Barbastro murieron ya en la orilla porque un disparo de Coradino cuando el árbitro iba a iniciar el ademán para dar por finalizado el partido acabó en la red de la meta aragonesa (1-0), un tanto que provocó el exultación en la tribuna del Colombino y que terminó con la tensión de un duelo en el que José Luis Martín Berrocal, el entonces presidente de la entidad andaluza, sufrió una vaguido en la celebración de la permanencia.

Con el pitido final llegó una de las típicas invasiones de campo que se podían ver en aquellos primaveras. Aún moviendo la cabecera de un costado a otro como signo de frustración por el gol recibido en el zaguero suspiro, Vidaller fue refrendador directo en la hierba del momento en el que la enfervorecida parroquia huelveño elevaba a hombros a Coradino, el héroe regional de aquella tinieblas. La sorpresa del meta llegó cuando los seguidores del Recre hicieron lo mismo con él, a pesar de que durante el partido les había atragantado el bocata en más de una marranada.

Que la diversión del Recre sacara a hombros a uno de sus jugadores al término de un gran partido no era novedad, pero sí aquel deportivo gratitud al zaguero rival, que acabó fichando poco a posteriori por el Musculoso de Madrid. Una agravio en la mano acabó apartando a Vidaller del mundo del fútbol y le abrió las puertas de su otra gran pasión, la fotografía.

El meta de aquel inolvidable partido se instaló definitivamente en Madrid y abrió una tienda de fotografía, logrando reunir una de las colecciones de cámaras más importantes de Europa. En su museo hay más de 4.000 máquinas diferentes. Ninguna de ellas inmortalizó el día de su gran partido en el mundo del fútbol, pero las imágenes de aquella tinieblas en el Colombino nunca se han borrado de su memoria. No es para menos, pocos futbolistas pueden presumir de sobrevenir aparecido a hombros de los aficionados rivales. Vidaller, sí.

Ver los
comentarios

#Vidaller #zaguero #Barbastro #salió #hombros #hinchada #rival

Leave a Comment