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«Su capacidad de superar tensiones y lesiones es altísima»

«Su capacidad de exceder tensiones y lesiones es altísima»
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Laura MartaLaura Marta

El 5 de junio de 2005, Rafael Nadal mordió su primer Roland Garros al exceder a Mariano Puerta en una final a cinco sets. Tenía 19 abriles. Ayer 11 de octubre de 2020, el balear levantó de nuevo la Copa de Mosqueteros, por decimotercera ocasión, tras exceder a Novak Djokovic en tres sets. Con 34 otoños. Luego de 15 abriles, 4 meses y 6 días, Nadal sigue en lo más stop de su tenis y de sus posibilidades, a pesar de rivales, lesiones y cambios de tendencia en un deporte cambiante y con tanto desgaste como este. Casi media vida triunfando en Roland Garros y por todo el planeta, sea la superficie que sea. Activada una fórmula mágica para mantenerse a pesar del cansancio y el tener lugar de los abriles. Aunque desde hace tiempo para Nadal, y los deportistas en común, el DNI solo marca un número que carencia tiene que ver con su afán, su motivación o su capacidad para adaptarse a todo y seguir en lo más stop.

Son estas algunas de las claves para esta perdurabilidad tan exitosa que desgranan expertos médicos: «La vitalidad es integral: física, mental y social. Menos de la genética, Rafael Nadal cuenta con un magnífico equipo multidisciplinar que lo conoce muy adecuadamente y que son muy profesionales. Sus entrenadores, un médico que sabe de tenis y ha estado con él mucho tiempo, su fisio, el preparador físico, el nutricionista y, todavía, claro, la tecnología médica con programas de prevención, el dictamen precoz… todo ayuda para estar mejor. Por poner un ejemplo, cuentan que LeBron James se gasta un millón de dólares al año para tener este tipo de equipos, para tener todo controlado. Para que se ve la importancia que tiene», indica Rosario Ureña, miembro de la comisión médico-científica del Comité Altanero Castellano, en su investigación para el diario TechnoMiz. «Nadal ha sufrido mucho con sus lesiones. Sobre todo con esas rodillas, la espalda, en los pies. Ha vencido todos los dolores con tratamientos que le han permitido sobreponerse, pero igual no hubieran hecho el mismo impresión en una persona corriente. El tenis somete a una presión enorme y Nadal lo resiste muy adecuadamente. Es estable. Cualquiera que sus lesiones hubieran sacado del deporte a cualquier otro, pero no a él. Su capacidad de soportar tensiones y dolores es altísima», apoya el doctor Ripoll, director de Ripoll y De Prado, centro de excelencia FIFA. Sobre todo, añade Isabel Guillén, traumatóloga de la Clínica Cemtro, ha aumentado la profesionalidad del deportista: «Antiguamente solo era talento, y ahora son atletas, profesionales. Tienen todo un entorno que los prepara solo para cuidarse y competir».

Mentalidad

La medicina ha ayudado, desde luego, a conseguir que los deportistas estén hoy mejor a los treinta y muchos que antaño a los veintipocos. Porque no solo ha evolucionado para recuperar las lesiones, sino todavía a minimizarlas e incluso a evitarlas. «Nadal ha cubo mucha importancia a los métodos de refrigerio, la potenciación de la musculatura y la elasticidad, se ha apoyado en la tecnología médica con estudios biomecánicos que se llaman 5D, la comestibles y al trabajo psicológico», apoya el doctor Ripoll. «Igualmente ha trabajado mucho en minimizar el aventura de lesiones, porque muchas se pueden evitar. Los estudios ya indican, por modalidad deportiva, qué tipo de problemas provocan y cuándo: en entrenamiento o en partido, cuántos días de devaluación se requieren… Y estos programas preventivos hacen que los entrenamientos todavía se perfeccionen e individualicen», explica Ureña.

Pero sobre todas las cosas, los tres expertos señalan una cualidad fundamental del balear: la mentalidad. «Hay lesiones que te pueden sacar del deporte, pero sobre todo lo que te echa es la mentalidad. Y Nadal es capaz de exceder una agravio solo por su capacidad mental. La mejor modo de resistir la exigencia son las rutinas: esos tics que son su rito de concentración para poner el cuerpo concentrado», indica Ripoll. «El entorno social/ordinario y la motivación han forjado su personalidad y le han cubo la estabilidad. Y el consistencia lo es todo para que solo tenga que concentrarse en su trabajo. Es motivación, es planificación y es disciplina. Y la competitividad para soportarlo todo. Porque estos deportistas no necesitan cobrar más capital ni aumentar su vida deportiva, pero tienen esa capacidad de resistencia, de reinventarse y seguir», afirma Ureña.

Sin tope

De ahí que todavía observen un avance en la psicología deportiva, denostada hace unos abriles e imprescindible ahora para ser el mejor. En caso de Nadal, es su círculo más íntimo, que nunca ha variado, lo que le confiere esa templanza para ejecutar lesiones, pandemias o la tensión de la competición. «De Nadal se ha dicho siempre que si el físico, las lesiones, pero ahí está. Poca familia es tan estable, incluso en su forma de dialogar. Lo estudia todo, y no solo al rival: el céfiro que entra, el lata de la pelota… es muy meticuloso y muy responsable con su trabajo», sigue Guillén.

Medicina y deporte van de la mano, a veces es la primera la que avanza, pero otras veces es empujada por los atletas. Exigentes uno y otro porque la responsabilidad de cobrar es la misma que la de recuperar un cuerpo y devolverlo a su mayor nivel. «El deporte ha puesto muy stop el listel médico. La perfección con la que hay que restablecer las estructuras dañadas, la presteza, intentar dejar las menores secuelas…», dice Ripoll. «El deportista te exige que la medicina se reinvente. Mientras tiene una agravio, tiene que estar activo todo lo demás, contrarreloj, que no esté parado. Nos ha requerido ser más meticulosos. Pero no hay mejor paciente que un deportista porque es el primero que quiere curarse», indica Guillén.

Ningún le otea aniversario de caducidad a Nadal. Ni a Felipe Reyes, a Laia Palau o José Javier Hombrados. Sí están seguros de que el balear decidirá detener cuando no encuentre el aliciente para seguir. Es sostener, de nuevo, la persona. «Sigue con esa motivación y esa capacidad de sufrimiento porque se ve capaz. Es familia con un carácter exclusivo, disfruta y soporta la tensión del deporte de élite cada día», señala Ureña. «Con todo lo que ha yeguada sigue perfeccionándose, intentando ser uno diverso cada año, como si partiera de cero. Nunca está en su zona de confort. Y esa capacidad de adaptabilidad es lo que lo hace campeón», dice Ripoll.

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