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«Su actitud ha sido más que decepcionante»

«Su postura ha sido más que decepcionante»
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Remar en solitario, encajar golpes inesperados y seguir mirando al frente, aunque los puñetazos lleguen de la propia asociación a la que uno pertenece y con la que no tiene cuentas pendientes. O quizá sí: la cuenta de ir por osado y querer dar una envés de tuerca al obsoleto mundo empresarial taurino. A José María Garzón, el patrón robusto de la temporada 20 del Covid-19, le pusieron a los pies de los caballos sus propios compañeros tras la exitosa corrida del Puerto de Santa María, la primera con seguro círculo en este extraño año de aforos diminutos y en el que se ha tumbado en desidia, como señalaba el granjero Ricardo Gallardo este domingo en TechnoMiz, que «los grandes empresarios hayan peleado de verdad para dar toros».

Garzón lo hizo. Y los suyos no se lo perdonaron. «A cubierto que vienen los nuestros», debió de pensar el patrón sevillano tras analizar el comunicado de Anoet, la asociación de organizadores de espectáculos taurinos que arremetía contra uno de sus socios y le abría un expediente sancionador acusándole de dañar la imagen de la Fiesta. «Anoet -decía la nota- apela insistentemente a la responsabilidad de sus socios, para cumplir estrictamente con la legislatura vivo, y así evitar riesgos a sus aficionados, demostrando una vez más la seriedad y grandeza de nuestra fiesta. Por ello el 11 de agosto se abrió un expediente sancionador a dicha empresa, a gastos de escuchar sus alegaciones». La sordera debe imperar en Anoet, pues la Trabazón andaluza dio la razón a Garzón y ni una sola rectificación hubo. ¿Dónde está la «seriedad»? ¿Y la «grandeza»? ¿Seriedad es llevar a cabo de mediador antaño de que la honradez hable? ¿Grandeza es dejar advenir esta temporada como se ha dejado advenir?

Frente a la importancia de las acusaciones de sus propios compañeros, Lances de Futuro, la empresa capitaneada por Garzón, exponía en un comunicado su «fiel» plan de contingencia y aseguraba que las cumplió «en exceso», adicionalmente de presentar un certificado con el número de entradas vendidas. La Policía Autonómica de Andalucía le dio la razón y determinó que Lances de Futuro cumplió con todos los requisitos sanitarios.

Han pasado días, semanas, meses… Y ni un solo perdón de Anoet, cuya sociedad directiva Garzón abandonó en primavera. Como asimismo hicieran Juan Bautista, Maximino Pérez, curiosamente tres empresarios sin toreros (a Garzón le costó el apoderamiento de Paco Ureña). Y antaño, Toño Matilla.

Ni una triste disculpa del «sanedrín» que le abrió el expediente sancionador y que lleva más de una división sin hacer elecciones, poco que, según ha podido aprender TechnoMiz, podría suponer el desamparo de la asociación de alguno de sus socios… La sociedad: Simón Casas, Antonio Barrera, Ramón Valencia, los Chopera, Cutiño, Alberto García, Manuel Martínez Erice, Donaire Bernal… Desde las declaraciones de Valencia al vídeo de Rivera Ordóñez. Ni una llamamiento ni el comunicado sabido que moralmente debería haberse hecho tras el respaldo de la Trabazón de Andalucía a Garzón, socio de Anoet, que no tuvo pelos en la argot para afirmar en TechnoMiz que al toreo «hay que darle la envés como un calcetín». En todos los estamentos, el empresarial entre ellos.

Entonces José María Garzón no podía imaginar los ataques tan duros que verterían sobre él, ataques personales, que son los que más duelen. No ya por el honor de uno mismo, sino por el daño a los suyos, a su comunidad. La independencia siempre tuvo un precio y en un mundo con no poca mediocridad y en el que siempre quieren guiar los mismos en cuanto uno asoma la habitante el resto se pone a temblar por si se desmonta el chiringuito… Aunque en el interior haya más de un fracaso. Con lo sencillo que sería sumar y no restar… Y rectificar, que dicen es cosa de sabios. Garzón lo escribe de puño y verso, en una carta al desnudo, dura, pero sin hacer parentesco. Pasen y lean…

CARTA ÍNTEGRA DE GARZÓN

«Dicen que el tiempo todo lo cura, pero será ficticio olvidar el año 2020. En lo profesional, y en lo personal, muchas de las circunstancias que han rodeado la temporada taurina más difícil de los últimos ochenta abriles, me han ayudado a sacar conclusiones para reforzar mi idea de que merece la pena seguir luchando por la Fiesta de los toros. Que nadie lo dude.

Por esa razón, ahora que he trillado cumplido el objetivo que me planteé una vez estalló la crisis del Covid-19, que no era otro que el de dar toros para no dejar advenir en blanco la temporada. Es por ello que quiero expresar públicamente varias cuestiones.

Agradecimiento. Lo primero que me siento obligado a transmitir es mi más hondo agradecimiento a quienes no sólo han confiado en el trabajo de la empresa que gestiono, Lances de Futuro, sino que con su impulso lo han hecho posible: gracias a toreros, ganaderos, cuadrillas, consistorio, Trabazón de Propietarios, medios de comunicación y, fundamentalmente, a los aficionados que, con su confianza y esfuerzo, hicieron de las corridas programadas en El Puerto de Santa María y Córdoba dos espectáculos únicos que nunca olvidaremos. Y no me puedo olvidar de mi equipo, ese orden de personas que forman Lances de Futuro, sin ellos esto no hubiera sido posible.

Los más que buenos augurios que ofrecía la temporada a su aparición… El inicio del año nos trajo a Lances de Futuro un horizonte especialmente estimulante: empezábamos a trabajar en Córdoba, lo que suponía nuestro inicio en una plaza de primera categoría.

A eso se añadía la aparición a otro coso de suma importancia como el de Santander, que, igualmente, significaba la incursión de nuestra empresa en el ártico de España.

Inmediato a estas dos nuevas plazas para nosotros, la ilusión persistía en seguir trabajando para Explosivo a posteriori de lo que supuso la presencia del preceptor José Tomás en la feria del Corpus de 2019. A ese tesina empresarial se sumaba, igualmente, otro personal del que me sentía profundamente orgulloso: el apoderamiento de Paco Ureña, uno de los toreros importantes y con mejores perspectivas para el nuevo año.

Pero llegó la pandemia… Todo ello morapio al traste con la pandemia. Fue entonces cuando me di cuenta de que había que seguir trabajando para adaptarnos a las nuevas circunstancias, persiguiendo ideas para hacer posible lo que en esas primeras semanas de confinamiento parecía inviable: destapar las plazas y dar toros.

Mi objetivo: dar toros. No me arrepiento del empeño y esfuerzo que puse desde el principio en un año tan difícil. Lo haría de nuevo sin pensarlo, aunque la primera desilusión llegó en Málaga, donde no encontré la colaboración necesaria para sacar delante un tesina que hubiese debido la pena.

Remar en solitario muchas veces te hace encontrarte con dificultades añadidas. Asimilé estas adversidades, encajé algunos golpes inesperados y decidí seguir mirando al frente, sin despabilarse culpables ni crear polémicas que entendía innecesarias y perjudiciales en un año en el que había que mirar por el perfectamente militar de la Fiesta dejando a un costado intereses particulares, precisamente, los que dieron al traste con lo que teníamos proyectado para La Malagueta. Cerré la puerta desilusionado; a pesar de ello, nunca acusé a nadie.

El Puerto de Santa María. Mi clarividencia entonces se situó en El Puerto de Santa María, donde se presentaba la gran oportunidad de programar lo que desde mi empresa entendíamos podía ser un acontecimiento. La confección del cartel me costó el apoderamiento de Paco Ureña. Un adversidad muy duro. No lo escondo, aunque cero tengo que reprochar al que considero un gran torero y al que le deseo toda la suerte. Se lo dije en persona y lo hago ahora públicamente.

Una vez cerrado el cartel definitivo volcamos todo nuestro esfuerzo, trabajo, dedicación e inversión para que taurinamente fuera un éxito y para que el cumplimiento de la Orden de 19 de junio de la Trabazón de Andalucía, en la que se establecían las medidas preventivas de salubridad pública frente a la crisis del Covid-19, fuera absolutamente esmerado por nuestra parte. Así lo hicimos y así lo valoraron las autoridades competentes de la Trabazón de Andalucía antaño, durante y a posteriori de la celebración del festejo.

Nuestra conciencia como profesionales estaba muy tranquila al ser conscientes de que no sólo nos habíamos conveniente a la Ley, sino que quisimos añadir más medidas de seguridad de las exigidas por la Orden de la Trabazón de Andalucía sabedores de lo que estaba en selección: la salubridad pública y la imagen de la propia Fiesta.

Y vinieron los ataques… Sobre esa corrida se originó una polémica que nunca pensé iba a servir para hacerme tanto daño a nivel profesional y personal. Respecto a lo primero no había problema, porque Lances de Futuro se esforzó en cumplir la Ley. Nuestro trabajo estuvo siempre avalado por el consistorio de El Puerto de Santa María y por la Delegación del Gobierno de la Trabazón de Andalucía. Se presentó un plan de contingencia para hacer frente y alertar la situación creada por la pandemia que contenía todas las medidas exigidas en la Orden del 19 de junio y otras que sumó la empresa siempre debidamente coordinadas con las administraciones públicas competentes.

Por eso mismo, lo más difícil de digerir fueron los ataques personales con los que se puso en duda mi honorabilidad pasando por parada un principio sumarial sustancial como el de la presunción de inocencia. Fue muy desagradable escuchar algunas acusaciones de otros empresarios taurinos que llegaron incluso a entrar en el plano personal que se publicaron en medios de comunicación y redes sociales -algunas rayando el insulto-. Entendí que no eran más que una provocación, por lo que no quise entrar en ellas; quien así obró se calificó con sus propias palabras, incluso cuando, a posteriori, y una vez que las autoridades dieron la razón a mi empresa, han seguido maniobrando contra mi persona.

La más que decepcionante postura de ANOET, la asociación que debía ser la casa global de los empresarios taurinos. Pero lo que más daño me hizo, y ahora me veo en la obligación de manifestarlo públicamente, fue la postura adoptada por ANOET tras la celebración de la corrida de El Puerto de Santa María abriéndome un expediente sancionador sin colchoneta judicial alguna; ni contravine en ningún momento los estatutos de la asociación ni ninguna norma interna disciplinaria ni externa a la asociación.

Con la iniciación del expediente sancionador contra mí, la Trabazón Directiva de ANOET pretendió apropiarse unas potestades sancionadoras de estricta naturaleza jurídico-públicas y aplicar un régimen sancionador cuya efectividad única y exclusivamente corresponde, en su caso, a la Despacho Pública competente. Precisamente, ha sido la Despacho Pública competente la que sí ha dejado constancia claramente de que Lances de Futuro actuó en todo momento cumpliendo escrupulosamente las normas aplicables.

La Trabazón Directiva de ANOET nos acusó públicamente de poner «en peligro la salubridad pública», de favor «dañado la imagen de la Tauromaquia» y que nuestra autos tendría una relación directa en «los perjuicios económicos ocasionados a proyectos empresariales de Andalucía». Me inculparon públicamente dando por hecho que había obrado ilegalmente y me señalaron como el responsable del endurecimiento de la legislatura a partir de ese momento. Nunca entendí, y así se lo hice aprender a ANOET, que a la incoación de un expediente que no se ajustaba a Derecho decidieran darle la máxima difusión a nivel doméstico.

ANOET debe rectificar públicamente. Quiero entender que mi valentía de descuidar voluntariamente en mayo de este año mi condición de vocal de la Trabazón Directiva de ANOET no ha influido en esta autos tan arbitraria, porque precisamente me marché para no ser un estorbo para el devenir de la vida interna y autos de ANOET, y para tener a la vez la dispensa de defender mi forma de entender el porvenir de la Fiesta y el rol que en él deben de brincar los empresarios organizadores de espectáculos taurinos.

Inasequible al desaliento: la corrida de Córdoba del día de la Hispanidad. Tras favor sido destacado directa y públicamente, volví a seguir silencio, respeté a quien no me respetó y seguí con mi idea de dar toros. Decidí dar otro paso delante y organizar una corrida de toros en Córdoba el día de la Hispanidad, a pesar de las restricciones impuestas por la Orden del 13 de agosto que modificaba la Orden aludido, que era la que estaba en vigor en la término de celebración de la corrida del Puerto de Santa María.

Curiosamente, quienes señalaban esta modificación de la legislatura como ficticio para celebrar festejos, asimismo dijeron en su momento que con la aludido Orden era inviable destapar las plazas de toros.

Mientras trabajaba en ese nuevo tesina de Córdoba se hizo sabido por parte de la policía autonómica y de las autoridades de la Trabazón de Andalucía que no cabía reproche alguna contra mi empresa y que todo se había desarrollado con esmerado respeto de la legislatura en vigor, incluida la promulgada para hacer frente a la pandemia.

Y ANOET sigue sin dar ninguna explicación… Esperaba en ese momento una disculpa pública de ANOET -de quienes de modo particular se manifestaron gravemente contra mi persona no merecía la pena esperar nada-, pero me resultó desalentador que esa rectificación no llegara, pese a que de modo privada se la pedí a ANOET.

A término de hoy, muy lamentablemente, sigue sin resistir. Resulta penoso que la Trabazón Directiva de la asociación de empresarios taurinos tarde menos de veinticuatro horas en difundir una nota anunciando un expediente sancionador sin fundamento sumarial ningún y que, tres meses más tarde, tras haberse ratificado por las autoridades el esmerado respeto de la legislatura aplicable, no se sepa cero de qué ha pasado con el citado expediente ni se haya hecho comunicado oficial alguno. El perjuicio ético y crematístico y la violación de mi honor ahí están. Nadie se ha hecho para repararlo.

Y termino… Superado el nuevo liza que nos planteamos en Córdoba, donde fuimos capaces de destapar la única plaza de primera categoría de España a lo dispendioso de este 2020, sólo nos junto a la satisfacción del deber cumplido. Y si ahora hago sabido mi malestar es por favor sentido dañada gravemente mi honorabilidad. Espero que la Trabazón Directiva de ANOET esté a la consideración, rectifique públicamente y demuestre a todo el mundo que defiende la verdad por encima de cualquier interés particular.

Mi propuesta ha sido y seguirá siendo la de dar toros, incluso en los tiempos más difíciles que viviremos en varios abriles, así como adaptarnos a las circunstancias y construir un futuro más estimulante para la Tauromaquia.

Desde que decidí dedicarme profesionalmente al mundo de la empresa taurina nunca he alentado la polémica ni el conflicto. Todo lo contrario, siempre he defendido la idea de unir y de sumar -nunca de restar-, de mirar al futuro con el convencimiento pleno de que la Tauromaquia puede, y debe, interrelacionarse con la sociedad y con otros sectores económicos y culturales de modo natural. En ello nos va el futuro y ese debe de ser nuestro objetivo prioritario. El de todos. Mucho más en tiempos tan difíciles como los actuales».

#postura #sido #más #decepcionante

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