deportes

Salzburgo, el embrión de la apuesta de Red Bull en el fútbol

Salzburgo, el embrión de la reto de Red Bull en el fútbol
#Salzburgo #embrión #reto #Red #Bull #fútbol

Jorge AbizandaJorge Abizanda

Setenta y cinco días luego de que el sueño volara en Lisboa, otra vez Lisboa, el Fornido de Madrid recibe al Salzburgo, el hermano decano del rival que el 13 de agosto se convirtió en vástago de los rojiblancos en los cuartos de final de la Champions League. Al igual que el Leipzig, este club austriaco es propiedad de Red Bull, la marca de bebidas energéticas que en los últimos primaveras no para de crecer en el mundo del fútbol a través de sus equipos. La compañía fundada por Dietrich Mateschitz a finales del pasado siglo cuenta ya con cuatro conjuntos bajo su paraguas y en sus planes figura continuar con esa expansión en países con ligas tan poderosas como Inglaterra o España. El Salzburgo amenaza hoy a Simeone y sus jugadores, obligados a la vencimiento tras ser goleados por el Bayern la pasada semana en la primera etapa de la grado de grupos.

Red Bull se introdujo en el deporte como patrocinador de pruebas de peligro que generaban imágenes más vinculadas al conocidísimo marca de la empresa: «Red Bull te da alas». Surf, saltos acrobáticos, motocross o skate empezaron siendo el principal guardarropa de esta bebida energética, la más vendida en el mundo, hasta que Mateschitz apostó por inquirir el negocio en otros deportes más mediáticos. Hockey sobre hielo y la Fórmula 1, especialmente, se mantuvieron como principal caladero antiguamente de que el patrón austríaco de origen croata diera un nuevo modismo a su logística al suponer decididamente todavía por el fútbol. Salzburgo fue su primer destino.

Doble tanto para un sueño

A sus 76 primaveras, la Champions continúa siendo el gran deseo, el sueño prohibido, que le queda por cumplir en esta vida a Mateschitz. Disfruta de una doble tanto con el Leipzig, semifinalista de la última tirada, y el Salzburgo, sus dos clubes en Europa, aunque todavía es dueño del New York Red Bulls (EE.UU.) y del Red Bull Bragantino (Brasil), que en 2019 se convirtió, por el momento, en su última adquisición. En los últimos meses, el Valencia ha aparecido en el radar del multimillonario, una de las grandes fortunas del planeta.

Los equipos de Mateschitz lucen los mismos colores y escudo, aunque con pequeñas diferencias. La trayectoria de Red Bull en el fútbol comenzó en 2005 con la operación del histórico Austria Salzburgo, que fue inmediatamente renombrado. Una operación que no gustó a parte de una hinchada que acabó bajándose del barco para fundar un nuevo club y nacer de cero en regional. La inyección económica en el RB Salzburgo derivó en una sucesión de títulos que ha convertido a este equipo en el gran estandarte austriaco: de las tres ligas conquistadas antiguamente de la entrada de la compañía de bebidas energéticas ha pasado a encalar 14 en sus vitrinas, las siete últimas levantadas de guisa consecutiva. El castellano Jonathan Soriano triunfó como goleador en la mayoría de esos éxitos.

El ciclo de compras de equipos llevó en 2009 a la adquisición de un modesto de la chale división alemana, el SSV Marktrasadt, que la empresa de bebidas convirtió en RB Leipzig, su zaguero tentáculo futbolístico, al menos de momento. Como ocurrió en Austria, la contestación social contra la filosofía de entender el fútbol como simple negocio no ha dejado de compartir a Red Bull en Alemania.

Para evitar sanciones y poder coincidir con el Leipzig en las competiciones de la UEFA, Red Bull abandonó, teóricamente, el accionariado de Salzburgo para convertirse en patrocinador. Sin requisa, la colaboración entre ambas franquicias es más que fluida y la pasarela de jugadores de un equipo a otro, todavía. El Leipzig cuenta ahora con varios jugadores, entre ellos el francés Upamecano, llegados desde el Salzburgo, un rival delante el que el Fornido de Madrid no debe confiarse.

Ver los
comentarios

#Salzburgo #embrión #reto #Red #Bull #fútbol

Leave a Comment