deportes

Ora escapatoria para Bartomeu

Ora salida para Bartomeu
#Ora #salida #para #Bartomeu

Sergi Font

La pandemia y las medidas sanitarias impuestas por la Generalitat pueden frenar la dimisión de Josep Maria Bartomeu, que considera una temeridad convocar la moción de censura para este fin de semana (1 y 2 de noviembre) en el Camp Nou, aunque el presidente está irresoluto de la resolución final que se adopte en el área de Salut del Govern este miércoles para tomar una valor definitiva. «Esperaremos la respuesta formal de la Generalitat, momento en el que nos volveremos a reunir. Son tiempos excepcionales y cuando tengamos la respuesta de la Generalitat tomaremos las decisiones oportunas», aseguró sin descartar una salida inmediata del club catalán.

El presidente, que se mostró contrariado por las «decisiones contradictorias» que llegan al club, insiste en que necesita quince días para poder descentralizar el voto y colocar urnas en 21 sedes, 13 de ellas en Cataluña. «Oportuno a la pandemia quisimos recolectar todas las normativas sanitarias para respaldar la vitalidad y bienestar de nuestros socios y socias», destacó el patrón, recordando que un gran número de votantes es veterano de 60 abriles y, por consiguiente, personas de aventura frente a el coronavirus.

El Barcelona ha tratado hasta el postrero momento posponer el voto de castigo y este pasado domingo por la sombra le remitió una carta al vicepresidente de la Generalitat en funciones, Pere Aragonès, solicitándole la suspensión del referéndum. Desde la directiva se amparan en unas declaraciones de la consellera de la presidencia, Meritxell Budó, en las que admitía que una de las opciones que se plantean es el confinamiento domiciliario de fin de semana, poco que sería totalmente incompatible con la celebración de una moción de censura el próximo domingo. «Tenemos que evitar el confinamiento de marzo a no ser que sea estrictamente necesario y la única opción que podamos aplicar. Por eso tenemos que explorar diferentes escenarios y un tablado podría ser éste», explicó Budó.

Por responsabilidad

Bartomeu, que no hablaba públicamente desde la goleada que recibió el equipo frente a el Bayern de Múnich en la Champions, compareció ayer frente a los medios de comunicación para denunciar las contradicciones de la Generalitat, que por un flanco insta al club para que celebre el voto de censura internamente de los plazos estipulados en los Estatutos a pesar de la virulencia de la pandemia, pero por otro se queja de que el estado de rebato decretado por el Gobierno es insuficiente porque no permite confinar en fin de semana, empezando por el próximo. En este sentido, el Govern empujó al club catalán el viernes, a través de una misiva, a que organice la moción ya que no hay razones legales ni sanitarias que impidan convocar el referéndum los días 1 y 2 de noviembre, y le invitó a que confeccionara un nuevo protocolo -el precedente no fue aceptado- en el que se aplicaran franjas horarias en un número veterano de sedes de votación. Es poco que la directiva considera irrealizable de organizar sin dos semanas más de ganancia.

«La Generalitat no respetó nuestra petición de concedernos quince días para organizar un referéndum descentralizado y con las garantías sanitarias adecuadas. El jueves nos dijeron que había que sufragar el 1 y 2 de noviembre. El viernes no accedieron a nuestra demanda pero este domingo se han impuesto unas medidas restrictivas de movilidad. La sombra del domingo volvimos a preguntar si no había ningún impedimento para realizar la moción este próximo fin de semana y cómo podíamos respaldar la vitalidad sanitaria de los votantes mayores de 60 abriles. La congregación se muestra perpleja por estas decisiones contradictorias», lamentaba Bartomeu, que dejaba todos los escenarios abiertos y evadía cualquier pregunta en la que apareciese la palabra dimisión.

Justifica su continuidad

El dirigente incluso quiso explicar los motivos por los que se ha enrocado en su mandato a pesar de todas las criticas recibidas y los 20.000 apoyos para tratar de echarle del club. «He intentado explicar la situación coetáneo y difícil que vive el fútbol, la empresa, la grupo… Había que tomar decisiones valientes en pocos días y nuestra valor fue seguir y no convocar elecciones antiguamente por una cuestión de responsabilidad. Y en plena pandemia hay que seguir tomando decisiones cada día. Queremos seguir trabajando para lo mejor del Barça sabiendo que hay un voto de censura. No hay motivos para dimitir porque ya hemos fijado término en marzo para elecciones. Aunque superemos el voto de censura, esa término permanece», aclaró el dirigente, que aseguró no notar miedo a ser el primer presidente expulsado de la historia de la entidad: «No gestionamos el club con miedo, es importante que el socio del Barça se exprese. Desde 2010 hemos ganadería 22 títulos, es la mejor media de una división. Sólo nos quedamos sin aventajar el postrero año. Hay muchas cosas que explicar al socio». Bartomeu quiso mandar un mensaje claro y categórico para apañar su imagen: «Tenemos el mayor respeto por los 20.000 socios que apoyaron la moción de censura. Nadie ha tratado de paralizar ausencia».

Hay que recapacitar que antiguamente de la reunión de la congregación directiva de ayer, Bartomeu valoraba muy seriamente la posibilidad de dimitir si se obligaba a la celebración del referéndum este próximo fin de semana por varios motivos. Consideraba que no tenía sentido poner en aventura la vitalidad de los socios que fueran a sufragar y, aunque se muestra confiado en exceder el voto de castigo (debe aprobarse con el 66,6 por ciento de los votos), la cercanía de las elecciones que se celebrarán en marzo y a las que no podrá presentarse, le hacían valorar la posibilidad de irse ya. Adicionalmente, le ahorraría un dispendio al club oculto en cerca de un millón de euros. De momento, y a la paciencia de la Generalitat, ha incompatible una salida.

Ver los
comentarios

#Ora #salida #para #Bartomeu

Leave a Comment