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Melyssa se va de la isla soltera pero entera

Melyssa se va de la isla soltera pero entera
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«Vaya tela de chavalas», clamó Pablo mientras veía en argumento a Marta con su apaño Dani. Previamente, había observado paciente cómo Mayka, su aún novia –en la isla todos son «aun novios» y «aún novias»–, hacía lo propio con Óscar. Lo propio es «edredoning».

«Vaya tela de chavales», podría aseverar Melyssa, por Tom y Lester, que han corneado a las que eran sus parejas. Pero no lo dijo. El segundo tiene el atenuante de que sus cuernos fueron –digámoslo así– en defensa propia, pues dio un paso al frente –de la cama– tras aprender que Marta había caído en la tentación. Pero lo de Tom no tiene ni excusa ni perdón de Todopoderoso ni de Alá. Así se lo dijo Melyssa a este patrón marroquí, al que llegó a la isla siendo su novio, tras ocho meses de relación no exentos de altibajos. Fue en la hoguera de confrontación, la segunda de la impresión, tras aquella de los sevillanos que se fueron felices y comieron perdices. Fue el plato válido –válido nivel fabada para cenar– del séptimo episodio, y lo deconstruiremos a continuación. Anticipemos que acabó mal. Pero ayer toca conocer la suerte que han corrido –va sin segundas– otras tres parejas (la del italiano y la cubana va proporcionadamente).

Lester palma a Patricia
Lester palma a Patricia – Telencinco

«Waka waka» de Lester

No es la de Tom y Melyssa la única pareja hecha trizas.

«De perdidos, al río», pensó Lester tras ver a su aún novia besarse con el tal Dani en la piscina. Y decidió acreditar a Marta con la misma moneda. Como moneda eligió a Patricia, con la que llevaba tonteando desde el episodio uno. Ni el uno ni la otra se quedaron ahí. Uno y otra habían practicado ya el «edredoning» en sus respectivas villas, pero al principio del episodio ellos ignoraban mutuamente lo que nosotros, los que formamos la audiencia mirón, ya conocíamos al detalle (bueno, con todo el detalle que el plano cenital de la cámara nocturna nos permite). En extracto: que Marta y Lester van de «edredoning» a «edredoning» y tiro porque me toca. Así es «La isla de las tentaciones». Nueve primaveras de relación por la borde por un calentón –el de Marta con Dani– y su reacción en prisión –la de Lester con Patricia–.

Hemos de aseverar que Lester no estuvo tan rápido como Luis Miguel Dominguín aquella vez que abandonó la cama de Ava Gardner «para contarlo». De hecho, se le pegaron un tanto las sábanas y, cuando se desperezó, Patri no solo se había encumbrado –y suponemos, lavado los dientes y demás tareas mañaneras– sino que ya se lo había contado a Tom y a su apaño. Cuando se sumó Lester a esta especie de Club de Pecadores, el marroquí ya tenía todos los datos procesados. Ya sabía que, en sus propias palabras, había existido «waka, waka».

Lester lo confirmó con pelos y señales, si nos permiten la expresión. «Llegamos a intimar de una modo tan formidable, tan crema», contó a cámara. ¿Qué querrá aseverar con eso de «tan crema»? ¿Será una expresión típica canaria? Mejor ni pensarlo.

No hay circunstancia para el rectificación en su alargado cráneo: «Con Patri me he sentido comprendido», se justificó sin que nadie se lo pidiese. Siquiera existe cargo de conciencia alguno en Marta: «Sí, debajo de las sábanas pecamos. Yo no soy santa, pero él [Lester] siquiera», declaró desde Villa Playa.

Como ya está escrito, ha pasado del inclinación al odio, pero con paso intermedio por el desprecio: «¡Hipócrita!», clamó al ver como sucesivamente: 1) Lester lloraba en la cama acompañado por Marta 2) Lester se abrazaba a Marta 3) Lester besaba a Marta. «¡Primero llorando y a posteriori le come la boca!», denunció. Vio las imágenes con mucha cara de asco, olvidando que ella había sido igualmente una pecadora de la palmera. Y a posteriori se puso a fluir, como muy ofendida por el vaivén de merienda primaveras de relación.

Marta llora antes sus compañeras tras ser corneada por Lester
Marta llora ayer sus compañeras tras ser corneada por Lester – Telecinco

Las chicas se levantaron a consolarla. Y hubo una, Melodie, que le cantó –con todo cariño, eso sí– las verdades del timonel. «Ya sabías que él no se iba mantenerse parado. Tú no estás ahora en posición de decirle carencia».

Como había ocurrido ya en el episodio uno, al argumentista de Marta se le fue la mano. La vimos muy sobreactuada, quejándose de la mala vida que le ha transmitido en estos primaveras de relación, en la que el peso crematístico parece haberlo llevado ella (le llamó «mantenido de mierda»). No obstante, hay que aceptar que el argumentista sí brilló cuando puso en su boca una expresión maravillosa y que resume esta traición mutua: «Quid pro quo». Eso dijo Marta, pensando en Lester y citando a Lecter, Hannibal. El silencio de las palmeras.

Pablo, el altruista de la mano en el pecho

El cuarto «edredoning» de la impresión fue el protagonizado por Mayka y Óscar.

Nos tememos que Óscar está más interesado en su cuota de «share» que en la murciana en sí, pero a ver quién le dice ahora eso a la muchacha, que está atravesando esa período del entusiasmo en la que hasta una flatulencia de su Bien parecido merecería una «standing ovation».

«¿Se la está foll…?», se preguntó incrédulo Pablo, su aún novio (aún no han podido romper) mientras contemplaba asqueado, vía tableta, «el mambo» de su todavía pareja y Óscar. Es una forma conveniente peculiar de visualizar el fin de tres primaveras como pareja.

«Está quedando sombrío, no, lo venidero», juzgó el cornudo, y en ese momento hubo quien perdió la empatía que sentía por él, pues cada vez somos más los que pensamos que las personas que dicen «lo venidero» merecen algún tipo de penalización, sea amorosa (como es el caso) o de otro tipo (mucho más severa incluso).

A Pablo lo que le ha hecho Mayka le duele en el corazón
A Pablo lo que le ha hecho Mayka le duele en el corazón – Telecinco

Ya en serio, duele ver cómo el tipo lo pasa en realidad mal. Fue Pablo el altruista de la mano en el pecho, como pueden ver en la fotografía de hacia lo alto. Se llevó a ese punto concreto la mano. «Se me ha parado el corazón, me he quedado como frío», confesó. «Y el dolor se está convirtiendo en asco», puso el punto final.

«Rosito», el peluche de Mayka, tiene los días contados. En el avance del próximo episodio aparece camino de las llamas en la hoguera final.

En cuanto a Óscar, qué podemos aseverar: dos ediciones de «La isla de las tentaciones», dos parejas destrozadas. A error de sombrero, que en la isla no se estila, lo suyo es para sacarse la camiseta. No se descarta que le levanten una estatua a la entrada de Villa Montaña.

Se ha hato a pulso otro «reality». Sería maravilloso que fuese «La isla de las tentaciones 3», porque creemos que se ha hato el derecho a optar el triplete. Pero, si no puede ser, qué menos que «La casa válido». En la pausa publicitaria, Mediaset anunció una nueva temporada este reality, sin duda el más patético de los últimos tiempos. Nos apostamos una camiseta de «Rosito» –el Pablo del presente, no el del pasado que vemos en la isla, ha anunciado que las va a comercializar– a que algún resto de serie de esta impresión de «La isla de las tentaciones» tendrá un hueco en el chalet. A Mediaset le encanta tener confinadas a sus criaturas más polémicas, sea en una isla, en un chalet o, por último, en sus propias instalaciones.

El lista de Melodie

Los sentimientos de Melodie están evolucionando como el PIB de España desde el confinamiento hasta hoy: «Empecé de capa caída y la verdad es que estoy en descenso». Así lo expresó, y todos pensamos que tiene el lista de la tolerancia mucho más suspensión que sus compañeras de Villa Playa, puesto que Cristian no he hecho más que resistirse a las embestidas de Andrea, que son tan constantes como las de un «victorino» criado en los 80. De hecho, Melyssa, la escaso Melyssa, verbalizó lo que pensamos todos de Melodie: «Qué suerte tienes».

Melodie: Me producen risa las imágenes de Cristian con Andrea. Equivocación la música de «Tiburón» de fondo. Por lo que yo tengo entendido, Andrea siente por otra persona.

Sandra Barneda: ¿Por quién?

Melodie: Por Óscar.

Mayka (dándose por aludida): No tengo que preocuparme por carencia.

Creemos que Mayka sí tiene de que preocuparse, pues Óscar, como proporcionadamente sabe cualquiera que haya gastado la primera impresión (omitido Mayka, que parece haberla borrado de la comienzo), es muy transmitido al «si te he gastado no me acuerdo» una vez que abandona las islas paradisíacas.

Todavía Cristian tiene de que preocuparse. Empezó catalogando a Beltrán como un «pagafantas» sin posibilidad alguna, pero ya lo empieza a temer. El muchacho sigue jugando todas sus fichas al color castaño de los luceros de Melodie, que se resiste como gata panza hacia lo alto. La novato se deja querer: «No tiene que ser todo aquí internamente», le paró los pies. Esa frase sentó mal a Cristian, que en existencia –al menos por ahora– no tendría que preocuparse tanto, pues carencia le ha transmitido Melodie a Beltrán, omitido compañía.

El sufrimiento de Melyssa

Melyssa, poblador única hasta ayer a última hora de La Isla de la Inopia, se enfrentó anoche a la cuarta hoguera de chicas. En la primera vio unas chorraditas de Tom y asaltó furiosa Villa Montaña a vociferar esas palabras que sin duda veremos impresas en una camiseta: «Tom Brusse. Eres un desgraciado». En la segunda no vio ni un plano de su aún novio porque la estructura la castigó por invadir demarcación prohibido. En la tercera contempló atónita unos besos de Tom con su apaño Sandra y se derrumbó en la arena. Esperábamos que en la cuarta fogata al fin se pusiese a la pico de la audiencia, que ya hace muchas lunas sabe que su pareja practicó el «edredoning». Era, de hecho, el gran morbo del episodio de ayer.

Para cascar boca, Mediaset nos ofreció previamente unos planos de Melyssa practicando la que es su actividad predilecta en la isla: fluir. Es, no hay duda, una muchacha abonada al fatalismo. Tom tiene gran parte de desliz, con su aire «donjuanesca» en la playa, de que haya puesto anteojos negras a la vida. Pero es cierto que la catalana no parece una mujer de pensamiento positivo. Es la típica persona que en absoluto compraría un manual de autoayuda en el «duty free»: «Siempre que hay poco, hay poco malo», dijo ayer de percibir una carta que su aún novio escribió ayer de asomar la «experiencia». «Experiencia» es como llaman en «La isla de las tentaciones» a tensar las relaciones de pareja más que la piel de Kiko Matamoros.

Al fin llegó el momento. Melyssa, Sandra Barneda y una tableta con imágenes de Tom. La presentadora le preguntó qué sería lo peor que podría ver. Claramente se estaba haciendo la tonta, pues toda España sabía que era «Lo Peor». Vamos a ver: hasta el CIS de Tezanos habría adivinado su respuesta. Ésta fue: «Lo peor sería que culminara, como ha hecho Lester».

Y cuando las palomitas ya habían saledizo del horno, y los creadores de memes estaban alerta para hacer mofa de la desgracia amorosa de Melyssa, la muchacha nos dejó chafados. Nuestro satisfacción, en un pozo.

Melyssa: No tengo valía para verlas. Lo que me queda es balbucir con él. Psicológicamente no puedo.

Sandra: ¿Me estás pidiendo una hoguera de confrontación?

Melyssa: Sí.

Sandra: Si él no viene, te irás sola y sin poder balbucir con él.

Melyssa: Pero si no viene, me voy con mi comunidad.

Optó de entrada por el «luceros que no ven, corazón que no siente». «Prefiero no ver la existencia», en sus propias palabras.

Tom igualmente habló del mismo víscera básico: «A veces no podemos controlar el corazón», siguió justificándose. El muchacho, que en un episodio preliminar aseguró ser el «Rey de Marrakech», es en existencia el «Rey del Eufemismo». Ahora le vehemencia corazón a eso que igualmente palpita. En fin.

«No voy a frenar», anunció. No esperamos otra cosa de este individuo, que sin duda es moralmente asintomático. El asunto tuvo continuidad. En la hoguera de confrontación. Tom podría tener optado por no comparecer. Pero fue, lo que le honra. Es, de hecho, lo único que le honra.

Melyssa y Tom, al fin frente a frente
Melyssa y Tom, al fin frente a frente – Telecinco

Frente a frente, Melyssa sacó el picahielos sin dudarlo. No era para menos. «Vuestra casa me parece la casa de ‘Playboy’ y tú te has sentido el dueño», dijo sobre Villa Montaña y su –entonces– aún novio.

Tom: No estoy atinado contigo. Contigo no soy yo. Melyssa es una persona que he querido mucho.

Melyssa: He querido, dice.

Tom: Retraso, que he querido muchísimo. Con su comportamiento, mi inclinación ha cambiado. Empecé a tener sentimientos por otra persona.

Melyssa: Qué desgraciado eres.

Tom: Me he dejado tolerar.

Apareció, cómo no, la frase más repetida de la impresión: dejarse tolerar. «La isla de las tentaciones 2» está resultando ser el gran homenaje en «prime time» que este país le debía a uno de sus grandes creadores: Antonio Vega, autor de clásicos como «La chica de ayer», «El sitio de mi recreo» o, claro, «Se dejaba tolerar» Todavía Melyssa se sumó el tributo al músico madrileño, como leeremos a continuación. Pero eso fue a posteriori de ver lo que nunca quiso ver: a Tom y Sandra deshaciendo la cama.

«Te has acostado con ella. Sucio de mierda. ¿Te has quedado a alegría, Tom?», preguntó Melyssa. Se vio claramente que Tom tenía ganas de aseverar que sí, pero optó por el silencio. «No me arrepiento. Por el dolor, por ti, sí», matizó. Pero quedó clarísimo que por él, no.

Melyssa: Tienes un corazón podrido. Y ella es otra guarra asquerosa que se ha dejado tolerar por ti. Y por tus mentiras.

Tom: Somos humanos. Tenemos un corazón, y me he dejado tolerar.

Melyssa: Para mí ha muerto. No quiero seguir con esta persona. Es que no voy ni a fluir.

Y decidió marcharse. Sola. Ayer se subió la autoestima: «Cualquier hombre en este planeta querría estar con una persona como yo».

El adiós de Melyssa
El adiós de Melyssa – Telecinco

«Que te vaya muy proporcionadamente en la vida», deseó educadamente ayer de emprender el camino de reverso a España, soltera y entera. La imaginábamos hundida, en el lodo, pero no. Se fue con la casto desprecio, pero con la comienzo entrada. Cuando ya había transmitido los primeros pasos en dirección a España, se giró: «¿Y no puedo quedarme aquí para aprender si va a seguir acostándose con la otra?», preguntó a Sandra Barneda, que le rogó que siguiese su camino y que no mirase a espaldas.

Él dijo sentirse libertino. Parecía insuperable exceder el doblete de Óscar, pero la existencia es que boca al cubo de Tom consiguió robar el plano –y el titular– al destrozaparejas de «La isla de las tentaciones 1» y «La isla de las tentaciones 2».

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