salud

¿Me puedo vacunar frente al cáncer?

¿Me puedo inocular frente al cáncer?
#puedo #inocular #frente #cáncer

Rubén Pío

Las vacunas están de moda. Nos encontramos en plena temporada de inmunización contra la resfriado. Esperamos con esperanza parte favorables sobre la vacuna para combatir la Covid-19. Los discursos pseudocientíficos de aquellos que niegan el valencia de las vacunas, en otros tiempos aceptados por muchos, hoy en día están siendo acallados por la sensatez. La situación no invita a frivolidades. Y en este ámbito propicio en dirección a las vacunas junto a preguntarse, ¿nos podemos inocular además contra el cáncer?

Las vacunas enseñan a nuestro sistema inmunológico a distinguir y eliminar agentes peligrosos. Esto reduce el aventura de contraer una enfermedad al activar nuestras defensas naturales frente al organismo invasor.

Inmediatamente nos viene a la mente la protección frente a enfermedades como el sarampión, la varicela, la resfriado y, como no, el Covid-19. Todas ellas enfermedades infecciosas. La Estructura Mundial de la Salubridad reconoce más de 25 tipos de vacunas para evitar otras tantas enfermedades infecciosas potencialmente mortales. Se estima que la inmunización previene entre dos y tres millones de muertes cada año.

Lo que podría parecer sorprendente es entender que algunas vacunas se utilizan para evitar el crecimiento del cáncer. Hoy en día son de uso popular dos de estas vacunas. La vacuna contra el virus del papiloma humano se dirige a cepas de este virus causantes de cánceres de cuello de seno o de cuello, entre otros. La vacuna contra la hepatitis B previene algunos casos de cáncer de hígado. Ambas son vacunas que protegen frente a la aparición del cáncer, es asegurar, tienen una función profiláctica.

Vacuna frente al cáncer de pulmón

¿Podremos tener algún día una vacuna profiláctica para evitar el cáncer más mortal que conocemos, el cáncer de pulmón? Parece poco probable, ya que el cáncer de pulmón no está provocado por un virus o una bacilo. Esta enfermedad, de la que mueren anualmente más de dos millones de personas en el mundo (más de 20.000 en España), se origina por daños en el material hereditario causados por agentes no infecciosos, mayoritariamente los carcinógenos del tabaco.

Cada cáncer de pulmón es una entidad con alteraciones genéticas propias. Ninguna de estas alteraciones es popular para todos los cánceres de pulmón. Por consiguiente, no parece una tarea sencilla desarrollar una vacuna frente a un ambiente popular a todos los cánceres de pulmón.

Pero esto no significa que tengamos que renunciar a una vacuna contra el cáncer de pulmón.

Existen además vacunas terapéuticas, diseñadas para que el sistema inmune sea capaz de eliminar los tumores ya presentes en el organismo. La existencia de estas vacunas es casi tan antigua como la de las vacunas profilácticas.

El padre de la inmunoterapia contra el cáncer

A finales del siglo XIX, William Coley observó que las infecciones febriles en algunos de sus pacientes se asociaban con la regresión del cáncer. A partir de estas observaciones dedujo que los pacientes con cáncer podrían ser tratados con terapias que estimulen al sistema inmune frente a los tumores. Al Dr. Coley se le considera el padre de la inmunoterapia contra el cáncer.

Es posible que nunca podamos evitar un cáncer de pulmón con una vacuna, pero, gracias a la inmunoterapia, sí podría calar el día en el que una vacuna ayude a combatir un cáncer de pulmón ya existente. Se comercio de conseguir enseñar al sistema inmunológico cómo distinguir a las células cancerosas como poco extraño, que necesita ser eliminado.

Algunos pacientes con cáncer de próstata o con cáncer de vejiga ya son tratados, hoy en día, con vacunas terapéuticas. Pero todavía no existe esta posibilidad para pacientes con cáncer de pulmón, más allá del contexto de los ensayos clínicos.

Los últimos avances científicos invitan al optimismo

Se han hecho ya varios intentos para conseguir una vacuna terapéutica contra el cáncer de pulmón. Hasta el momento, las vacunas evaluadas no han demostrado un claro beneficio clínico. Sin requisa, los últimos avances científicos invitan al optimismo.

El crecimiento de tecnologías de secuenciación masiva está permitiendo el diseño de vacunas adaptadas a cada paciente. Hoy en día es posible difundir células inmunes modificadas genéticamente con mejores propiedades antitumorales, las llamadas células CAR-T. Por final, las vacunas se pueden combinar con fármacos como los anticuerpos anti-PD-1/PD-L1 y anti-CTLA-4 que potencian la respuesta antitumoral.

La tecnología está ahí. Ahora hace descuido ponerla a funcionar para demostrar su utilidad clínica. Se están llevando a lado numerosos ensayos clínicos en pacientes con cáncer de pulmón utilizando vacunas basadas en los últimos avances tecnológicos y de conocimiento. Son vacunas desarrolladas de guisa individual, para cada paciente. Un claro ejemplo de medicina personalizada.

El crecimiento, en el siglo XX, de vacunas para enfermedades como el sarampión, la viruela, la polio, las paperas o la rubéola permitió guardar, y sigue salvando, innumerables vidas.

¿Por qué no imaginar que en el siglo XXI desarrollaremos vacunas frente a los principales tipos de cáncer? Para ello, hagamos una postura firme por la investigación biomédica y confiemos en sus frutos.

Rubén Pío. Director del Software de Tumores Sólidos, CIMA, Universidad de Navarra.

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation.

Ver los
comentarios

#puedo #inocular #frente #cáncer

Leave a Comment