entretenimiento

«Me arrepiento de muchas de mis películas, he hecho muy pocas que de verdad merezcan la pena»

«Me arrepiento de muchas de mis películas, he hecho muy pocas que de verdad merezcan la pena»
#arrepiento #muchas #mis #películas #hecho #muy #pocas #verdad #merezcan #pena

Fernando MuñozFernando Muñoz

En el cajón de Woody Allen hay una obra de teatro recién terminada, el guion de una película que debería suceder rodado este verano en París y otro puñado más de ideas por desarrollar. Y sin bloqueo, a sus 84 primaveras, ha tenido que advenir los últimos meses haciendo lo que más odia: aburrirse en casa. «Es lo que hecho durante la pandemia, errar por casa… Enciendo la tele, la apago, cojo un volumen, practico con el clarinete… Pero me aburro. Lo que me gusta es levantarme por la mañana y trabajar en poco», cuenta resignado a TechnoMiz durante una videollamada, en la que nos atiende frente un ventanal con la ciudad de Nueva York a sus espaldas.

Y eso que en sus últimos primaveras no ha tenido tiempo para estar en calma. Desde que su hijastra Dylan Farrow volviera a divulgar las acusaciones de extralimitación sexual, el cineasta se ha gastado en el centro del #MeToo. La medio de Hollywood –incluyendo los actores de sus dos últimas películas, Kate Winslet en «Wonder Wheel» y Timothée Chalamet y Selena Gomez en «Día de sirimiri en Nueva York»– lo han ostensible proscrito. Encima, se atrevió a sufrir a los tribunales a un titán como Amazon cuando se negó a distribuir su última película. Y como broche, la tolerancia en canal de sus memorias en «Premeditadamente de mínimo», la confesiones con la que respondió a todos sus detractores.

Pero tras la tormenta, la calma. Una tranquilidad que encontró en el cine con «Rifkin’s Festival», un canto de acto sexual a los clásicos y un trago amargo de nostalgia en el que homenajea a títulos como «El séptimo sello», «Jules y Jim» o «El cielo devastador». Una cinta –la número 51 en su carrera– que rodó en San Sebastián el verano pasado y que este viernes se estrena en España. Aunque no sabemos si está última entre sus favoritas: «Reniego de muchas de mis películas. Quizá haya 10 que guardaría y tiraría las 40 restantes. He hecho muy pocas películas que de verdad creo que merezcan la pena», aseguró el cineasta.

Esa imagen de inseguro y neurótico que muchas veces ha volcado en sus personajes, en sus «alter ego», parece ser más existencia que ficción: «Siempre he dudado de mi talento, he tenido dudas continuas», apuntó. «De poco de lo que estoy seguro es que no he influido tanto, y no lo digo de mala forma, pero miro a mi en torno a y veo que Martin Scorsese ha tenido gran influencia, y Francis Ford Coppola o Steven Spielberg… Pero no creo que yo haya sido una influencia. He disfrutado de hacer las películas, algunas buenas, algunas malas, pero no creo suceder influido en nadie», sentenció.

Los «supersticiosos» actores

Es inasequible tener a Woody Allen delante y que algún no pregunte por las críticas de sus actrices, como Kate Winslet, que hace tan pronto como unas semanas, en medio de una entrevista se lanzó poco así como «¿qué demonios hacía trabajando con Woody Allen y Roman Polanski?». «Si tuvieran más información, no dirían lo que han dicho», reflexionó el neoyorquino sobre las actrices con las que ha trabajado, con las que reconoce suceder tenido «grandes experiencias». «Quieren hacer lo políticamente correcto, pero no saben la situación efectivo ayer de cuchichear. Se ha investigado tantas veces, y siempre con el mismo resultado: siempre salgo admisiblemente porque se desestima. Si ellas se tomaran el tiempo para investigar, no digo que lean mi volumen, solo que investiguen más, ya cambiarían su porte», sentenció con amargura.

Frente a Kate Winslet y compañía, el personal de «Rifkin`s festival», que cierra filas con el neoyorquino. Elena Anaya, Louis Garrel, Gina Gershon, Wallace Shawn o Christoph Waltz dan forma a la aventura sentimental que narra en la película entre ambiente y ambiente de los clásicos que «reinterpreta» oníricamente: el ocaso de un nupcias (Gina Gershon y Wallace Shawn) que viaja a un festival de cine en el que ella se enamora de un director francés y él se prenda por una atractiva doctora interpretada por Elena Anaya. Precisamente la española salió en defensa del cineasta: «Si el caso contra Woody Allen se desestimó, no hay más vueltas que darle. Quién soy yo para valorar lo que deciden los jueces». Igual su compañera de reparto, Gina Gershon, la mítica actriz de «Showgirls», que aseguró suceder estudiado mucho el caso de Allen ayer de afirmar que sí: «Nunca he creído en los hashtags, prefiero investigar por mi cuenta y lanzarse», y presumió de suceder tenido una carrera «a contracorriente», por lo que no teme ninguna reacción en contra de sus compañeros de profesión por apoyar a Allen.

Más decidido se mostró Wallace Shawn, seguro protagonista de «Rifkin`s festival», que atacó a sus compañeros de Hollywood: «Me encantan los actores como colectivo, pero tienen un flanco como medieval, como supersticioso, que hace que se les convenza con facilidad por parte de terceros», reflexionó. «Creo que muchos de los actores que se han obtuso a trabajar con Woody no conocen mínimo de la situación. A mí me han criticado, claro [por trabajar con él] pero es un hombre inexistente y es trágico que le acusen de eso. Si investigas la historia de la grupo, no es una historia oportuno», sentenció.

Rodaje de «Rifkin's Festival» en la Playa de la Concha de San Sebastián
Rodaje de «Rifkin’s Festival» en la Playa de la Concha de San Sebastián

Frente a todos, Woody Allen, que sigue incombustible a sus 84 primaveras. Sabe, eso sí, que su «Rifkin’s Festival» tendrá más repaso en Europa que en su casa. Y que, como siempre en estos últimos primaveras, no aparecerá su nombre en los Oscar. Aunque él dice que no hace películas para los premios. Por eso, cuando se le pregunta por los cambios de la Entidad de Hollywood, apoya los cambios aunque con distancia: «Ser más inclusivo es muy bueno y muy razonable, pero es difícil serlo de forma artística. En una empresa lo puedes hacer, pero en un formato estético no puedes poner reglas con tanta facilidad porque estás diciendo qué pintar, qué escribir. Les estás reprimiendo aunque el objetivo sea muy ensalzable», concluyó.

Ver los
comentarios

#arrepiento #muchas #mis #películas #hecho #muy #pocas #verdad #merezcan #pena

Leave a Comment