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Las líneas rojas infinitas de «Sálvame»

Las líneas rojas infinitas de «Sálvame»
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Todo vale en «Sálvame». Todo vale por la audiencia. Cuando parece que se han sobrepasado todas las líneas rojas, estas se llevan más allá. Diríamos que, en este software, son infinitas. Nunca es suficiente. En los últimos días, el espacio de Telecinco tiene como plato esforzado un concurso en el que, para despuntar, ha empezado por convertir en un trasto para casi todo a una de sus colaboradoras, la gallega Chelo García-Cortés. No es la primera vez ni será, seguro, la última, que «Sálvame» lleva al techo –o más allá de él– a algún miembro de su reparto. Repasamos a continuación algunos de los episodios más sonados de este año.

«Sálvame» tiene hoy más que ver con un sucedáneo chabacano de «¿Qué apostamos?» o con una lectura gamberra del potro de tortura del joven y vándalo «Plastic» que con la televisión sensacionalista tradicional. Es natural por ello que escandalice a los que tradicionalmente han practicado un periodismo rosa más convencional, como es el caso de Rosa Villacastín. El pasado sábado, Lydia Frondoso –otra «víctima» voluntaria de este «todo por la audiencia»– le preguntó esto en «Sábado Deluxe»: ¿Consideras que nosotros…? Bueno, no voy a meter a mis compañeros, ¿consideras que yo hago el ridículo?».

Rosa Villacastín: A veces sí.

Lydia Frondoso: Gracias.

Rosa Villacastín: A ver. Son horas y horas, y día tras día. Corres el peligro completo de meter la pata 200 veces todos los días, y de hacer el ridículo 200 veces más.

Jorge Javier: ¿Por qué está mal hacer el ridículo?

Rosa Villacastín: Yo no digo que esté mal. Ella me demando lo que yo no haría. Yo de todos los lloros tuyos me ahorraría el 50%.

García-Cortés, en bragas
García-Cortés, en bragas – Telecinco

El «penalidad» de Chelo García-Cortés

La dirección de «Sálvame» se ha sacado de la manga el pseudoconcurso «¡Quiero boleto!». El participante ha de exceder unos retos que parecen propios de un certamen de instituto. Como ellos se lo guisan y ellos se lo comen, el concursante se lo han buscado entre los colaboradores del software. La primera en someterse a este desazón voluntario ha sido Chelo García-Cortés.

La colaboradora gallega, entre cucarachas
La colaboradora gallega, entre cucarachas – Telecinco

En al punto que dos días, ha tenido que depurar un WC, enseñar las bragas, averiguar un objeto en un baño de vísceras, hacerse un pirsin en directo o meter la vanguardia en una acristalada caja llena de cucarachas mientras cantaba por la Pantoja. Todo ello entre el choteo de sus compañeros. El asunto se le está dando proporcionadamente que, en un determinado momento, Kiko Hernández, le ha espetado (no sin segundas): «A este paso lo de Hacienda lo arreglas mañana».

García-Cortes rebusca entre vísceras
García-Cortes rebusca entre vísceras – Telecinco

El momento más terrorífico fue el de las cucarachas, pues les tiene fobia, y el más ridículo el triunfo de bragas, que sin retención afrontó sin demasiada preocupación: «Yo creo que a mis 68 abriles puedo enseñar mis braguitas», razonó.

Desbarajuste Esteban asimismo sufre

Nadie está a incólume en «Sálvame» incólume su presentador. Ayer, adicionalmente de a Chelo García-Cortés, le tocó ocurrir por el aro de la humillación a Desbarajuste Esteban. Fue lícitamente durante el ya citado concurso protagonizado por la colaboradora gallega del software. Ésta tuvo que replicar a una pregunta sobre la ex de Jesulín, que fue advertida de entrada por el ex gran hermano Kiko Hernández.

Kiko Hernández: Desbarajuste, no te va a sentar proporcionadamente.

Desbarajuste Esteban: De eso se tráfico en este trabajo, de dar contenido, ¿no?

Belén Esteban escucha la pregunta que le causó indignación
Desbarajuste Esteban audición la pregunta que le causó indignación – Telecinco

Es opinar, de entrada pareció entrar en el grupo. Pero una vez que escuchó la pregunta –y aunque la respuesta de Chelo fue un sólido «no»–, estalló. Ésta fue la cuestión: ¿Crees que Desbarajuste Esteban es poco trabajadora y muy quejica? «Me parece vergonzoso. ¿A qué viene esa pregunta? Pero sé dónde estoy, y ya está. Pero lo que me duele aquí es quién hace estas preguntas», respondió, exculpando a la peculiar concursante.

En todo caso, estamos hablando de una humillación muy beocio si la comparamos con la «reina de todas las humillaciones» sufridas por Desbarajuste Esteban, al menos este año. Nos referimos, claro, a aquella bronca descomunal entre «La princesa del pueblo» y Jorge Javier Vázquez (JJ) a raíz de que ella criticase la dirección de la pandemia por parte del Gobierno.

«¿Te has entregado cuenta de que has dejado de ser «La princesa del pueblo» para ser una »cayetana«?», le preguntó el presentador, desencadenando todo tipo de críticas por su conducta sectaria y autoritaria con la colaboradora.

Marta López y sus tendencias políticas

Por asuntos políticos asimismo fue sometida a un buen repaso la talaverana Marta López. Durante un software posterior al antaño relatado, Jorge Javier Vázquez y Kiko Matamoros se estuvieron burlando de ella durante un buen rato hasta que el segundo acabó desvelando que vota a VOX, lo que un software de «rojos y maricones» –según la definición de JJ– es motivo de mucho escarnio.

Desbarajuste Esteban, que ya venía «toreada» de su experiencia en el «Sábado Deluxe», asistió muy seria a esta nueva humillación de tinte político.

María Patiño, desquiciada

Estos últimos días asimismo anda desquiciada una de las clásicas del software y de la prisión, la asimismo gallega María Patiño. No se siente valorada por sus compañeros: «Me ningunean, no me consideran», lamentó. No se siente apreciada por JJ, pese a que éste la emplea como presentadora sustituta en «Sábado Deluxe», el apéndice que «Sálvame» pone en recorrido los sábados en «prime time»: «Sé que me quieres pero me exiges más que a los demás», reprochó.

Patiño llora en el último «Sábado Deluxe»
Patiño llora en el postrer «Sábado Deluxe» – Telecinco

El pasado sábado, la suya fue la entrevista hado del software. En un determinado momento, le cayeron los mocos, hecho que fue muy remarcado por JJ, no fuese a ser que el espectador carente de una tele de 80 pulgadas no lo hubiese apreciado.

Mila Ximénez, con el estómago carretera

Otra de las colaboradoras del software presentado por JJ, Mila Ximénez, asimismo sabe lo que es pasarlo mal entre sus compañeros de software. «No quiero continuar en ‘Sálvame’», proclamó el pasado año. «Quiero irme de la tele. Creo que no tengo mínimo más que dar porque esto ya no me ilusiona. No tengo la capacidad ni brío que tienen mis compañeros porque no me intereso por los temas y cuando veo un software de la prisión se me encoge el estómago», reflexionó para pasmo generalizado.

Ahora dice tener más ganas que nunca de seguir haciendo tele. El cáncer que padece le ha hecho la forma de mirar la vida. Por cierto, antaño de que se supiese que tenía esta enfermedad, en Telecinco se recrearon congruo con sus «dolores de espalda». Estos padecimientos los sufrió especialmente en «La última cena». Y no eran lo que parecían, no.

Mila Ximénez ha cambiado, y quizá por ello ahora no se le encoge el estómago cuando ve episodios tan bochornosos como a los que están sometiendo a Chelo García-Cortés.

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