entretenimiento

La refundación de los dos rombos

La refundación de los dos rombos
#refundación #los #dos #rombos

Rosa Belmonte

Como las cosas siempre pueden ir a peor en este mundo de pequeñas ofensas y grandes ofendidos, todavía habrá que pagar a Disney + que no retire las películas de su catálogo y sólo ponga una advertencia de 10 segundos al principio de cada una de las incómodas y equivocadas. Lo tomaremos como si fuera el No-Do. Disney, a la traza de la sociedad niñata y lerda que tenemos, lo que hace es como lo de poner en el ejemplar de instrucciones del microondas que el minino no se puede agostar ahí. Porque no estamos hablando de un divulgado que es usted, su hermano, su primo o su sobrino (o sí, si el sobrino es muy verde), sino de gentío que no acepta que un inglés se ponga en una fiesta un sombrero mexicano porque es apropiación cultural.

En «Departamento Lovecraft», lo más terrorífico no es lo que tiene que ver con monstruos sino con el racismo en los 50. Con las leyes Jim Crow. Vemos al principio de la serie a esos pobres negros que no pueden estar por la tinieblas donde existían las leyes y el coche no corre lo suficiente para escapar. Y los vemos como una película de Drácula donde se está haciendo de tinieblas y la rubia se pasea al banda de la tumba del conde. En «Dumbo» (que tiene advertencia) está la cuadro del rama de cuervos, un modelo de los negros. El principal, adicionalmente, se fuego Jim Crow. Vale que crow es cuervo, pero está clara la relación. Hay un agravio más, aunque no se vea. A Jim Crow lo dobla un hombre blanco (Cliff Edwards), cosa que hoy todavía es inadmisible. Pero hay que tener en cuenta que hoy Ryan Reynolds pide perdón por haberse casado con Blake Lively (matter) en una plantación (una propiedad del sur que hace 200 abriles fue una plantación, tócate).

Hemos sabio en los últimos meses «Blanco» (Letras Random House), de Brett Easton Ellis; «La filosofía se ha vuelto loca» (Ariel), de Jean-François Braunstein; «La masa enfurecida» (Península), de Douglas Murray, y «Woke», de Titania McGrath (seudónimo de Andrew Doyle), el más descacharrante por retorcer el «privilegio blanco». Pero todos analizan y dan estopa a esas tonterías de la sociedad identitaria, idiotizada e infantilizada que soportamos. La nueva de Peter Pan tendrá una actriz negra para hacer de Campanilla. A asimilar qué diría J.M. Barrie.

Me preocuparé cuando «Cine de intramuros» vuelva a poner «Marisol rumbo a Río», hagan una refundación de los dos rombos y nos pongan cartelito. Por Copito, ya saben.

Rosa BelmonteRosa BelmonteArticulista de OpiniónRosa Belmonte

Ver los
comentarios

#refundación #los #dos #rombos

Leave a Comment