Finanzas

fin al caso Bankia con todos absuelto

fin al caso Bankia con todos absuelto
#fin #caso #Bankia #con #todos #absuelto

Isabel VegaIsabel VegaDaniel CaballeroDaniel Digno

La Sección Cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Franquista acordó ayer descargar al expresidente de Bankia y ex director apoderado del FMI Rodrigo Rato y a otros 33 acusados de falsedad en las cuentas y estafa a los inversores en el proceso de salida a Bolsa de la entidad. Una sentencia de 442 páginas que es un varapalo a la Fiscalía Anticorrupción: critica la «abandono probatoria» de su denuncia.

La sentencia, de la que ha sido ponente la magistrada Ángela Murillo, no ve delito en la conformación de BFA y sus cuentas de 2010, en la salida a Bolsa ni en el entrenamiento de Bankia de 2011. Siquiera simulación: considera que el folleto contenía información «amplia y certera», por otra parte de comprensible, y que todo el proceso contó con la venia de los supervisores. Llega a esta conclusión tras 74 sesiones de razón celebradas a lo espacioso de un año y en las que se escuchó a más de medio centenar de testigos y una veintena de peritos, así como a los acusados.

Es a la hora de entrar a valorar la situación de cada uno cuando la Sala se muestra especialmente crítica. Fogata la atención sobre «la abandono de menciones especificas a las personas acusadas» durante el razón «por parte de los numerosos testigos» y «igualmente por parte de los peritos», así como «de referencias documentales etc. de contenido incriminatorio». «En el acto del plenario nadie los nombró, ni para acertadamente ni para mal, de forma que la mayoría de las personas acusadas cayeron en el olvido en el transcurso del razón verbal, solo recordadas sus identidades por el Ocupación Sabido en el trámite de conclusiones definitivas para dirigir ahora su denuncia contra los que antiguamente acusó y, por otra parte, contra los que no acusó, miembros de las comisiones de auditoría y cumplimiento de BFA y Bankia sin que sepamos a ciencia cierta en almohadilla a qué obedeció tal cambio de postura ostentada por la Inculpación Pública», dice la sentencia. Ese cambio de postura al que se refiere el decisión es a que la Fiscalía descartó al principio la falsedad contable y más tarde la incluyó.

Entiende que «las escasísimas referencias que se hacen a las personas sometidas a estimación» son «consecuencia ineludible de la abandono de hechos concretos imputados por el Ocupación Fiscal y demás acusaciones», que según dice, «en el mejor de los casos», atribuyen «actitudes genéricas, que no tienen cabida en un relato de hechos probados de una sentencia condenatoria e impiden, desde luego, a los acusados defenderse adecuadamente de poco tan etéreo, tan inconcreto, tan indefinido, como es la observancia de una talante». Desatiendo de concreción, evidencias y fundamentos en un codazo directo a la Fiscalía.

En el caso de Rato, José Luis Olivas, José Manuel Fernández Norniella, Ildelfonso Sánchez Barcoj y Francisco Celma, los magistrados dicen que «brilla por su abandono» una «descripción de hechos concretos y suficientemente acreditados». «Estamos delante simples discursos absolutamente improbados», dice la Sala, sobre la juicio de que había deterioros en las cuentas anuales consolidadas de BFA de 2010 que se trataban de tapar. Así, «se dice que Rato y Oliva contaron con la colaboración de Barcoj para ocultar deterioros ocultos en las cuentas anuales del Clase BFA de 2010, pero se omite hacer la más mínima relato a qué actos ejecutó».

Es la tónica con los miembros de los comités de auditoría y cumplimiento (CAC) de BFA y Bankia -los acusados Encanto Acebes, Pedro Bedía Pérez, Jesús García-Fuster Gonzalez-Alegre, Mercedes Rojo Izquierdo, Alberto Ibáñez y Araceli Mora-. Se les atribuye décimo en una acto concertada con el interventor normal y con el auditor interno de BFA/Bankia para «obstaculizar» la cultivo de Deloitte (auditor, en la persona de Francisco Celma) y así postergar que afloren los deterioros, pero los magistrados ven «total abandono del más reducido sustento probatorio necesario para apoyar parecido denuncia». «Nos parece clamorosa, puesto que no se detalla ni un solo número que puedan conducirnos a abrigar siquiera la mera creencia fundada de que estos acusados hicieron dejación de sus funciones», concluye.

Con el igualmente exministro Acebes, que presidió el CAC, el tribunal atiende a un «argumento exculpatorio que sería de preferentísima aplicación»: «Que no estaba ni siquiera integrado a BFA en la vencimiento de la salida a Bolsa de Bankia». «El Tribunal no alcanza a comprender de dónde extrae el Ocupación Fiscal y demás acusaciones adheridas la novedosa existencia de esa coordinación (…) que nunca se planteó antiguamente, y quieren ahora poner en tela de razón, en el trámite de conclusiones definitivas, ausencia menos, sin posibilidad alguna para los afectados de al menos poder intentar la prueba -desde luego, diabólica- de la inexistencia del extraño ‘‘consilium fraudis’’».

Era viable

Para la Audiencia Franquista, Bankia era viable y «tanto la atrevimiento de salir a Bolsa como la determinación de hacerlo con la estructura de doble lado fueron resoluciones enteramente contempladas por el Mesa de España, que por otra parte las aprobó luego de calibrar las ventajas y los inconvenientes que dichas decisiones conllevaban». Así, el decisión sostiene que el lado «fue intensamente supervisado con éxito por el Mesa de España, la CNMV, el FROB y la EBA, contando en definitiva con la aprobación de todas las Instituciones». En este contexto, el folleto, tanto en la parte financiera como la no financiera, contenía información «más que suficiente para que los inversores mayoristas y minoristas se formasen un criterio razonado». Uno de los argumentos esencia de la sentencia: todo se hizo con la vigilancia y venia de los supervisores.

En cuanto a la supuesta falsedad en las cuentas anuales individuales y consolidadas de BFA y Bankia del entrenamiento 2011 recuerda que la propia Fiscalía dijo en sus conclusiones que «no podían considerarse como tales, en sentido cumplidor», pues sólo lo eran las que habían sido formuladas tres meses a partir del vallado del entrenamiento y una vez revisadas y verificadas por el auditor de cuentas y aprobadas por la trabazón normal. En este caso, «ni fueron objeto de auditoría ni se aprobaron por las juntas generales de BFA y de Bankia». Es afirmar, no llegaron al notorio y ,por consiguiente, «no pueden constituir el objeto material del delito de falsedad».

Procedimiento, sólo en el TS

Tras la sentencia, ahora solo junto a ya solicitud de casación delante el Tribunal Supremo ya que el procedimiento es preliminar a 2015. De momento, la Asociación Española de Accionistas Minoritarios de Empresas Cotizadas (Aemec) ya ha anunciado que acudirá al Parada Tribunal, mientras que Adicae dice que «casi seguro» lo hará para «que haya rectitud con los afectados».

El tono más duro lo utilizó ayer Asufin al encuadrar de «decepcionante» e «incoherente» la sentencia de la Audiencia Franquista. En este sentido, la ordenamiento señala que no tiene sentido esta atrevimiento sumarial con respecto a anteriores sentencias del Supremo en vía civial sobre Bankia y que la entidad haya devuelto ya cierta cantidad de la salida a Bolsa a inversores minoristas. Hasta la vencimiento, el lado ha reembolsado casi 1.900 millones de euros a más de 225.000 cuentas de inversores minoristas. Ese, dicen fuentes financieras, será el saldo prácticamente final al que ascenderá la devolución. La Fiscalía, por su parte, todavía no tiene decidido si recurirrá la sentencia.

Así las cosas, el decisión supone un alivio para los afectados a título personal pero igualmente para Bankia y el auditor Deloitte. En ambas compañías se ha recibido de muy buen extremo la sentencia, aunque desde el inicio del procedimiento mantuvieron entreambos la juicio de que no se había cometido ningún delito. Cosa distinta, como dicen fuentes financieras, es que en Bankia saben que la salida a Bolsa no fue una atrevimiento acertada.

Ver los
comentarios

#fin #caso #Bankia #con #todos #absuelto

Leave a Comment