Finanzas

El ahorrador español se pierde en un laberinto con vistas al ladrillo

El tacaño gachupin se pierde en un barullo con vistas al baldosín
#tacaño #gachupin #pierde #barullo #con #vistas #baldosín

Laura Montero CarreteroLaura Montero Carretero

La incertidumbre generada por el coronavirus y el miedo al futuro han provocado que el economía vuelva a dispararse en los hogares españoles. En el segundo trimestre del año, últimos datos publicados por el INE, la tasa de economía se situó en el 31,1%, el valía más suspensión de toda la serie histórica, iniciada en 1999. El problema surge cuando las familias tienen que atreverse qué hacer con ese metálico. La inversión en baldosín ha sido siempre una de las opciones favoritas en nuestro país, lo que explica que los activos reales constituyan el 80% del valía de los activos totales de las familias, con la vivienda como gran protagonista: un 54,2% la principal y un 35,3% otras propiedades inmobiliarias, según datos del Lado de España.

«Tradicionalmente, ha existido un exceso de concentración del economía en baldosín con respecto a otras alternativas, desde la Bolsa hasta productos de rendimiento fijo», apunta Raymond Torres, director de Coyuntura y Crematística Internacional de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), que señala que «ha habido una fiscalidad interesante, pero poco a poco se ha ido suprimiendo, con lo cual no es tan evidente que fiscalmente ahora sea rentable para las familias». Guillermo Domínguez Torres, delegado territorial de la Asociación Española de Asesores y Planificadores Financieros (EFPA) en Castilla y Valiente, recuerda que al inversor gachupin le gusta tocar y ver lo que tiene, considerando eso como un hándicap de la inversión financiera, a lo que se suma el desconocimiento de alternativas financieras mejores y la percepción de abandono de aventura… Ausencia más acullá de la verdad.

«Hay otras formas mucho más eficientes de inquirir una preservación de hacienda con rendimientos periódicos y recurrentes asemejables a un arrendamiento. Crisis como la presente ponen de manifiesto que sí existe aventura y que la solvencia es un gran enemigo», explica. En su opinión, si los inversores vieran sobre sus inmuebles una cotización diaria como la de las acciones o el valía liquidativo de los fondos, «probablemente veríamos una volatilidad y existiría una interpretación maduro del aventura de esa clase de activos». Por otra parte, en el postrero quinquenio, el baldosín se ha encarecido en España cuatro veces más de lo que han subido los salarios en términos brutos –sin contar el sensación de la inflación–, lo que hace que esta inversión sea inasumible cada vez para más personas.

Si sospechar por el sector inmobiliario no es tan buena idea como pueda pensarse, a los ahorradores no les queda otra que mover ficha y entablar a inquirir alternativas. Y una en la que siempre han puesto sus fanales, los depósitos, atraviesan desde 2016 un desierto de rentabilidad. La prolongada política monetaria del Lado Central Europeo (BCE) de tipos de interés cero y negativos prácticamente ha anulado su atractivo.

El interés medio que ofrecía en agosto un depósito a la traza era del 0,01%, según datos del Lado de España, mientras que por un depósito hasta un año las entidades financieras pagaban a las familias un mezquino 0,02%, muy acullá del 4% que estos productos con bajo aventura llegaron a ofrecer en 2008. El hecho de que la inflación encadene este año seis meses en tasas negativas permite que quienes hayan apostado por este transporte de economía al menos no pierdan poder adquisitivo, aunque siquiera saquen provecho de sus ahorros.

Con todo, y pese a la exigua remuneración que ofrecen, el 41% del economía financiero de los hogares estaba en depósitos y efectivo en el segundo trimestre del año. Para Raymond Torres, en la situación presente es insalvable que las familias asuman maduro aventura para obtener rentabilidades significativas. «A día de hoy, con la crisis del Covid, las alternativas al baldosín son relativamente volátiles o de rendimiento muy bajo, pero aun así hay oportunidades de inversión en el mercado secundario de medianas empresas, en sectores como las energías renovables o la caudal sostenible, donde va a tener mucha inversión con los fondos europeos. Son empresas que tienen una perspectiva de crecimiento a dadivoso plazo», sostiene. «El potencial de provecho puede ser inmenso en este momento porque los mercados han caído tanto de forma indiscriminada que todavía el rechazo puede ser importante para algunos títulos que están claramente infravalorados», prosigue, aunque insiste en que un inversor conservador tiene que ser siempre muy selectivo y hacer un exploración pormenorizado de la fuerza inherente de la empresa en la que invierte.

Juan Pablo Calle, selector de fondos de la gestora española Rentamarkets, coincide en que la situación presente hace que para obtener rentabilidad de nuestras inversiones tengamos que contraer mayores riesgos y la diversificación es la principal tanto usada en la gobierno de este aventura. «A día de hoy, es muy difícil obtener rentabilidad si parte de nuestras inversiones no se hacen en renta variable, gobierno alternativa de activos líquidos o ilíquidos, activos inmobiliario,… y para esto es necesario un conocimiento financiero que no todo el mundo tiene», asegura. En los últimos primaveras, dice, el producto suerte de casi todas las entidades es la gobierno de carteras mediante fondos de inversión, generalmente de gestoras internacionales.

Planes de pensiones

Desde la Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones (Inverco) defienden que el mejor economía financiero que hay que promover es el de dadivoso plazo y ponen el foco en los fondos de pensiones. Estos instrumentos de economía previsión han perdido en la última división 1,27 millones de partícipes, hasta situarse en los 9,53 millones que totalizaban en el segundo trimestre de este año (esta sigla incluye tanto los partícipes de fondos de pensiones individuales, como los de empleo y los asociados). Y eso a pesar de las dudas crecientes sobre la sostenibilidad del sistema divulgado de pensiones. ¿Qué explica entonces que no terminen de sacar? «Hay una desliz de información con carácter militar de la población sobre los ingresos con los que van a contar en el futuro», destaca Gracia Martínez-Aldama, presidente de Inverco.

España es, por otra parte, el cuarto país de la Unión Europea con menos incentivos fiscales a planes de pensiones. Para un contribuyente con ingresos medios, el porcentaje de incentivo fiscal es del 16,3%, lo que contrasta con el 27% de media europea. Los planes de pensiones tienen una reducción fiscal en la saco del IRPF sobre el margen de 8.000 euros anuales. El Gobierno, sin retención, estudia reducirlo para potenciar los planes de economía de empresa, poco que perjudicaría a autónomos, trabajadores a tiempo parcial y contratos temporales (en España, según la OCDE, el 57% del empleo es no standard), colectivos que solo pueden lograr a un sistema individual. «Desde Inverco defendemos que hay que impulsar mucho más los planes de empleo (empresas) pero no a costa de no seguir incentivando los planes individuales», sentencia.

Ver los
comentarios

#tacaño #gachupin #pierde #barullo #con #vistas #baldosín

Leave a Comment