entretenimiento

Daniel Luque, serio lidiador en Dax

Daniel Luque, serio torero en Dax
#Daniel #Luque #serio #torero #Dax

Andrés Amorós

En Dax, en la única corrida del Sudoeste francés, esta temporada, los toros de Pedraza de Yeltes, muy serios, son nobles pero poco sosos. Daniel Luque muestra su prudencia con una gran obra, premiada con la única oreja. López Simón y Álvaro Lorenzo tienen una tarde plomizo, como el Paraíso. Una vez más, las faenas son demasiado largas, dos horas y tres cuartos; se escuchan seis avisos. Es un vicio que parece increíble de erradicar.

Ayer de comenzar la corrida, vemos flamear una gran bandera española y suena nuestro Himno Franquista, seguido por «La Marsellesa». Es triste comprobar que aquí, en Las Landas, hay más respeto por nuestros símbolos que en algunas ciudades españolas.

En el día de San Vicente de Paúl, Dax vive una doble etapa taurina –novillada matinal, corrida vespertina– dedicada a la divisa de Pedraza de Yeltes. Le entrega la Medalla de Oro de la ciudad el corregidor, muy aplaudido por su defensa de la Fiesta: igualito que en Barcelona…

Volvemos a una corrida de toros clásica: seis toros, admisiblemente presentados, astifinos, con casta; un divulgado respetuoso pero riguroso, que pita si pican mal y si se recurre al teatralidad encimista. ¡En qué pocas Plazas españolas vemos esto!

La tarde se centra en Daniel Luque. En el primero, muy reservón en banderillas, está muy firme, no le duda, manda con suavidad y mata con valentía. Una obra de mucho mérito, premiada con una oreja. Comparando con las orejitas que vemos cortar cada día, yo le hubiera entregado las dos. Pero hace admisiblemente este divulgado en exigir: eso da más valía al trofeo. En el cuarto, que no humilla, se luce en la encierro y el divulgado sabe apreciarlo. Trastea muy obediente, a media cúspide, para no azuzar al toro, llevándolo embebido en la sostén. Mata de estocada al encontronazo y, a posteriori, todavía torea por luquesinas. No redondea el triunfo pero deja un excelente sabor. Ha mejorado al matar pero ha de calcular más las faenas.

En el segundo, López Simón alterna lo clásico con alardes innecesarios y enganchones: no conecta con el divulgado. Siquiera lo logra en el botellín y su arrimón final suscita división.

En el tercero, colérico pero pegajosito, Álvaro Lorenzo realiza un trateo discreto. Lo mejor: la estocada. En el extremo, con querencia a toriles, la obra es afanosa, correcta, pero mata mal.

Ahora mismo, Daniel Luque lo ve muy claro, sabe lo que hay que hacer y lo hace. Por eso los aficionados queremos verlo.

Ver los
comentarios

#Daniel #Luque #serio #torero #Dax

Leave a Comment