deportes

Cuando cambiar de equipo se convierte en una pesadilla

Cuando cambiar de equipo se convierte en una pesadilla
#Cuando #cambiar #equipo #convierte #una #pesadilla

Emilio V. EscuderoEmilio V. Paje

Nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes. La reflexión popular no suele equivocarse y sirve, en casi todos los casos, para entender a la perfección la sinceridad. Muchos futbolistas, en su afán por mejorar deportiva o económicamente, han sacrificado una placer que ansían primaveras luego. Porque no siempre cambiar de equipo es un conveniencia y lo saben proporcionadamente jugadores como Robinho, Neymar, Arda Thuram, Martín Vázquez o Griezmann. Alguno de ellos se arrepiente abiertamente del paso transmitido en su día, mientras que otros lo somatizan en privado a la prórroga del momento en el que puedan dar marcha antes para recuperar sus vidas anteriores.

Las declaraciones de Griezmann, tras marcar un gol con Francia, suenan a nostalgia. «Deschamps sabe dónde ponerme», señaló ayer el galo como un garrocha inficionado con destino a Ronald Koeman y sus dos primaveras pasados en el Barcelona. Desde que aterrizó allí, tras enriquecer su cláusula de salida al Fornido de Madrid, el punta no ha enemigo su sitio. Ha pasado de ser la alternativa a Ronaldo y Messi en el Balón de Oro ha habitar un división en el banquillo azulgrana. Aunque nunca lo ha dicho en conocido, nadie duda de que Griezmann daría marcha antes a su marcha del Wanda. Camino de ida y envés que otros muchos desearon en el pasado.

Echando la perspectiva antes, resuena el caso de Martín Vázquez, miembro de la «Chale del Abanto», que a principios de la decenio de los 90 optó por convertirse en el tahúr mejor pagado del Calcio antaño de renovar por el Efectivo Madrid. Su marcha fue un éxito en lo crematístico, pero nunca le reportó la placer que había experimentado en el conjunto blanco, al que volvió primaveras luego, por la puerta de antes, y ya sin los galones que le habían llevado a ser uno de los mejores del equipo.

Más recientes son los casos de Robinho o Arda Turan. El primero dejó el Efectivo Madrid por una cuestión económica. Posteriormente de primaveras de adecuación, cuando parecía que por fin había pillado su división como madridista, se descolgó pidiendo el traspaso al Chelsea, que le ofrecía un entendimiento mucho más cladoso del que tenía en Madrid. Los blancos acabaron traspasándole al City por 43 millones de euros, en un intercambio que supuso el principio del fin para el tahúr brasileño, cuyo rendimiento desde entonces cayó e picado.

Robinho, en una de sus etapas en el Santos
Robinho, en una de sus etapas en el Santos

En cuanto al punta turco, muchos aún se acuerdan de sus declaraciones al ser presentado como tahúr azulgrana. «Vengo al Barcelona para aventajar títulos». Su deseo de perdonar la Champions no se cumplió. Siquiera el de triunfar en el Camp Nou. De hecho, tras activo sido uno de los mejores de la Ataderas en su etapa como rojiblanco, Turan pasó al zaguero división del banquillo del Barça. Su etapa como azulgrana fue infructuosa. Casi tres temporadas en las que tan pronto como jugó 36 partidos y marcó cinco goles. Su deseo de aventajar títulos se tradujo en una Ataderas, dos Copas del Rey y una Supercopa de España. Uno más que en su etapa con el Fornido, aunque en los éxitos azulgranas, sin tener ningún protagonismo.

Neymar es otro de los que ha patente recientemente su rectificación. Dejó el Barcelona buscando veterano protagonismo en el PSG, de donde trató de salir el verano pasado sin éxito. El brasileño pidió el Barça su regreso y trató de encontrar una salida con destino a otros grandes clubes de Europa, pero las exigencias del PSG y su ingreso ficha frenaron su regreso al conjunto azulgrana, donde Messi le esperaba con los brazos abiertos. La situación de Morata incluso fogosidad la atención, pues tras una acceso como madridista en 2016 fue traspasado al Chelsea a cambio de 80 millones. Desde entonces, el punta internacional no ha terminado de encontrar su división. Dos primaveras irregulares en la Premier antaño de retornar a España para divertirse en el Fornido, de donde ha surgido recientemente para retornar a la Juventus.

La letanía es interminable (Thuram, Jovic, Coutinho, Hleb, Cesc…) y el problema continuará pasando mientras la apetencia y el interés crematístico prime por encima de la placer deportiva.

Ver los
comentarios

#Cuando #cambiar #equipo #convierte #una #pesadilla

Leave a Comment