Tecnología

¿cuál vale más la pena?

¿cuál vale más la pena?
#cuál #vale #más #pena

J.M. SánchezJ.M. Sánchez

La hornada de esta temporada de Apple toca todos los palos. Con el iPhone 12 Pro Max se tiene una bulería; alegre, bulliciosa. La presencia de los modelos iPhone 12 transmiten serenidad, como un tango. Su hermano el iPhone 12 Pro es más rápido, como una soleá. Pero la gran novedad ha sido el pequeñito de la casa, el más agradable: el iPhone 12 mini. Una fusión de las prestaciones esperadas en un tamaño compacto.

La selección de uno u otro depende, sobre todo, del patrimonio. Ningún de los cuatro son productos accesibles para todos los bolsillos, pero este año la multinacional estadounidense ha decidido estrechar la brecha de entrada con el «mini», una interpretación que forma una curiosa pareja con su «hermano» de mayores dimensiones. Entreambos coinciden en algunos aspectos internos como la selección del chip, un A14 Bionic, que le confiere un trascendente rendimiento en todos los escenarios.

El tamaño importa

Estéticamente presentan grandes diferencias. Lo primero que vehemencia poderosamente la atención es el tamaño. El mini es el móvil más compacto que ha hecho compañía. Es pequeño, manejable. Tiene una pantalla de 5,4 pulgadas que encaja en un piedra de aluminio y cristal con buenos acabados (y colores más juveniles). Es suficiente y compacto. Cómodo y presuroso, de solo 133 gramos. En sinceridad es como el iPhone 12, con el que comparte desde chip, memoria, cámaras y diseño, pero a un tamaño más afable. A pesar de todo, se puede escribir acertadamente y hay espacio para ver contenido sin tener que usar unos prismáticos.

Es el formato idóneo para personas con manos pequeñas o los que gustan de poco más manejable si no fuera porque tiene algunas limitaciones como la duración de la depósito, que cubre el día con dificultades, unas nueve o diez horas a pleno rendimiento. Es un 10% menos que el maniquí superior. Es para darse cabezazos contra la hormaza. Tirando de las redes 5G incluso más, por lo que puede arribar a ser frustrante. Ni siquiera en un uso moderado lo sobrepasa, pero es un peaje que se tiene que fertilizar con este formato interesante que posiblemente era muy necesario en presencia de la ascenso de milímetros que ha registrado el mercado móvil en los últimos abriles.

A su vez, el iPhone 12 Pro Max es el crecido de la clase. De unos 228 gramos de peso, es una bestia en todos los sentidos. Monta la pantalla más conspicuo que ha fabricado nunca la empresa, de unas 6,7 pulgadas. Pero, en cambio, tiene un tamaño similar al de un iPhone 8 Plus, con lo que se tiene un producto apropiado para reproducir contenidos multimedia sin renunciar a unas dimensiones preocupantes. Aún así, en el saquillo de un pantalón sobresale. Entreambos todavía incorporan la pantalla Super Retina XDR, que llega a toda la semirrecta de iPhone por primera vez con un panel de tipo OLED de diseño personalizado. Ofrece una buena calidad de imagen, acertadamente calibrada y perfeccionada. Todo un boato para este tamaño.

Cámara continuista

Donde más se aprecian las diferencias es en el apartado fotográfico. Y aquí hay mucha tela que cortar. En el caso del «mini» nos encontramos con una doble cámara de 12 megapíxeles por monóculo: un gran angular y un intolerante gran angular (no tiene telefofo). Muy continuista pero que se han incorporado algunas tecnologías interesantes como la disco de vídeo en Dolby Vision. Ofrece teleobjetivo óptico de dos aumentos.

Con el iPhone 12 Pro Max, en cambio, se tiene mejor cámara. Mantiene el nivel y se luce con una triple cámara, que destaca por tener mejorado sustancialmente el controvertido intolerante gran angular. Pero el sensor principal tiene veterano tamaño, con lo que obtiene más luz. Por su parte, el teleobjetivo tiene poco más de itinerario, un teleobjetivo x2,5. Ahora, todas sus focales disparan en modo incertidumbre y se benefician de un nuevo sensor Lidar para condiciones de depreciación brillantez. Este sensor se aprovecha todavía en el modo retrato con un retazo poco mejorado y perfeccionado que el pasado año. Comparado con el maniquí iPhone 12 Pro escasamente hay diferencias a nivel fotográfico.

Esta tecnología permite todavía interpreta mejor las distancias y prosperidad el retazo del objeto «bokeh». Se ha añadido un nuevo sistema de corrección de deformidad para conquistar escenas mucho más creativas con el intolerante gran angular. El nuevo sistema de estabilización es mejor, aunque escasamente se nota en comparación con el año pasado. En militar, sus dos grandes bazas son la depósito (impresionante que se extiende a más de día y medio) y la enorme superficie de su pantalla para disfrutar.

Una de las novedades es la posibilidad de utilizar el nuevo conector MagSafe, que se conecta mediante un sistema seductor en la parte de a espaldas. Entreambos son compatibles con este sistema. Con un matiz: el maniquí «mini» no carga a tanta potencia como el resto de sus hermanos. Funciona acertadamente sin carcasa (debe de ser oficial para usarlo) pero la transferencia de energía es poco lenta. Es un invento interesante, rescatado del cofre de los saludos de Apple (estaba presente en los ordenadores MacBook) pero ahora se le ha transmitido una nueva vida hasta el punto que se han desarrollado accesorios para trasladar incluso tarjetas de crédito.

Ver los
comentarios

#cuál #vale #más #pena

Leave a Comment