Tecnología

así ha evolucionado la perla de Apple a lo largo de los años

así ha evolucionado la perla de Apple a lo prolongado de los abriles
#así #evolucionado #perla #Apple #prolongado #los #abriles

Rodrigo AlonsoRodrigo Alonso

Resulta muy complicado encontrar un evento tecnológico anual que despierte, aunque sea, un interés cercano a las Keynote de Apple. Año tras año, los amantes de la firma de la manzana plantan la hocico frente a la pantalla para ver cuál será la posterior envite de Cupertino en telefonía. Y eso, aunque lo intente, no lo cambia ni una pandemia. El próximo martes 13 de octubre, a las 19.00 horas en la Península y las 18.00 horas en Canarias, Tim Cook, el primer ejecutante de la tecnológica, mostrará al mundo la decimoquinta concepción del buque insignia de la firma: el iPhone 12. Un dispositivo que, sobre el papel, promete encontrarse entre los más especiales en la historia la marca. Y es que, si se cumplen las filtraciones, será el primer «smartphone» de la empresa con 5G, encima del que contará con más modelos diferentes. En concreto, cuatro.

Steve Jobs presentó el primer iPhone en enero de 2007. Por entonces, Apple ya llevaba más de dos décadas destacando por su persistente envite por la innovación y el diseño. En 1984 lanzó el ordenador Macintosh. En 2001 le llegó el turno al iPod. Solo era cuestión de tiempo que la compañía californiana se atreviese a meter mano en el negocio de una telefonía móvil que, en ese momento, ya estaba plenamente asentada en el mercado. Pero a la que le quedaba mucho camino por recorrer a nivel tecnológico.

«Los teléfonos más avanzados se llaman teléfonos inteligentes, o eso dicen. Y normalmente juntan un dispositivo más algunas capacidades de email más internet. Es lo que dicen, aunque verdaderamente se alcahuetería más admisiblemente del bebé de internet. Y todos tienen esos pequeños teclados de plástico. El problema es que ni son tan inteligentes ni son tan fáciles de utilizar», afirmaba en tono jocoso Steve Jobs el día de la presentación del iPhone.

Steve Jobs sostiene el primer iPhone durante su presentación
Steve Jobs sostiene el primer iPhone durante su presentación – REUTERS

«Lo que nosotros queremos es hacer un “smartphone” diferente. Que sea el dispositivo móvil más inteligente que haya existido y que sea súper tratable de utilizar. Eso es lo que es el iPhone», completaba el mentor tecnológico delante el conocido asistente al acto pocos segundos antiguamente de mostrar el diseño final del móvil. A diferencia de lo que estaba haciendo en aquel momento, el primer «smartphone» de Apple eliminó de un plumazo el teclado y convirtió la pantalla en la protagonista absoluta del dispositivo. Una tendencia que se mantiene vivo, como demuestra el progresivo aumento en las diagonales en los móviles y la desaparición de los marcos. Un diseño que, con más o menos descaro, ha sido calcado por la competencia.

Más rápido y con App Store

El iPhone se convirtió en un completo éxito desde su salida. Jobs dejó a los usuarios con el caramelo en la boca durante seis meses. La distancia de tiempo entre la presentación y el divulgación se debió a problemas en el incremento de un dispositivo que, en enero, todavía se encontraba prácticamente en pañales. En Cupertino tuvieron que trabajar sin alivio para que el producto estuviese a la consideración de las expectativas el 29 de junio. El día en el que miles de personas hicieron colas interminables en Estados Unidos para poder adquirirlo.

Según los datos de Apple, el plan terminó saliendo a pedir de boca. La revolución telefónica encabezada por el primer iPhone se saldó con unas ventas de 6,1 millones de dispositivos durante sus primeros quince meses de vida. Una emblema que fue superada poco despúes por su sucesor, el iPhone 3G, que se carecterizó, entre otras cosas, por contar con una mejor conectividad a internet y por ser el primer terminal de la firma de la manzana en comercializarse en España. Sin confiscación, no cerca de duda de que la novedad más importante fue la ingreso de la App Store.

La tienda de aplicaciones de la firma de la manzana no solo permitía a los desarrolladores comercializar sus propias aplicaciones, incluso supuso un paso crucial para que los móviles se convirtiesen en los «smartphones» que tenemos ahora. En dispositivos en los que se puede pulsar, mandar WhatsApps, interpretar las telediario, consultar Instagram o pugnar a Fortnite. La firma de la manzana consiguió meter 6,9 millones de «smartphones» de este maniquí en los bolsillos de los usuarios de todo el mundo.

En 2009, Cupertino siguió trabajando en desarrollar la tecnología de sus «smartphones». El resultado fue el iPhone 3GS, que morapio acompañado de novedades como una cámara que ofrecía una resolución de 3 megapíxeles o la inclusión, por primera vez en la historia de la tecnológica, de la composición S para diferenciar un maniquí del susodicho. Según se afirmó durante la presentación del móvil, la S significa «Speed» (rápido, en inglés).

El tiempo de Cook

El primer gran cambio en el diseño del dispositivo llegó en 2010 con la presentación del iPhone 4. Para este maniquí, Apple apostó por una apariencia más esbelta aplanando la parte trasera y dotando al terminal de unas curvas más afiladas en los bordes. La cámara mejoró notablemente alcanzando los 5 megapíxeles con reproducción HD e incorporando un flash y una cámara en su exterior para sacar «selfies». En su interior, la empresa metió un procesador A4 con una velocidad de 1 Ghz apoyado por una memoria RAM de 512 MB. El dispositivo incluso ganó mucho en resolución y añadió nuevas «apps», como iBooks, GameCenter o iMovie.

Al año posterior, la tecnológica de Cupertino lanzó una revisión del dispositivo y volvió a gastar la composición S para diferenciarlo de su antecesor. El iPhone 4S, como se nombró al terminal, fue presentado el 4 de octubre de 2011, un día antiguamente de conocerse la asesinato de Steve Jobs. En sustitución del mentor, la responsabilidad de mostrar las bondades del «smartphone» fue para un Tim Cook que llevaba ocupando el puesto de consiliario delegado de Apple desde agosto de ese mismo año, cuando Jobs -por motivos de salud- tuvo que dar un paso a espaldas.

Tim Cook durante la presentación del iPhone 4S
Tim Cook durante la presentación del iPhone 4S – AP

Sea como fuere, el nuevo «director» de la firma de la manzana, más sobrio y cerebral y menos carismático que su antecesor, dejó una sensación agridulce entre los amantes de la tecnológica durante el evento. El nuevo dispositivo, que no fue el iPhone 5, como algunos esperaban, incluía novedades entre las que destacaba la inclusión del asistente Siri. El dispositivo incluso contaba con una potente cámara de 8 megapíxeles capaz de esculpir vídeos en calidad FullHD y de realizar videollamadas mediante el uso de 3G.

Cada vez más inteligentes (y con más modelos)

La tendencia de revisar un iPhone y sacar varios modelos a partir del mismo terminal siguió madurándose con el iPhone 5, que llegó a las tiendas, finalmente, en septiembre 2012. La pantalla del dispositivo alcanzó las 4 pulgadas de diagonal, lo que la convirtió en la más vasto en la historia de la tecnológica hasta entonces. El «smartphone» añadió, a su vez, el Passbook -un administrador de tarjetas, cupones y entradas a eventos-, y un sistema de mapas propio que generó algunos problemas por su rivalidad con Google. Siri, que había debutado en el terminal susodicho, incluso evolucionó y comenzó a comunicarse con el sucesor en otros idiomas encima del inglés, entre ellos el castellano. Entre sus novedades incluso destacó el empleo de materiales como el aluminio y el cristal. Gracias a su empleo, el dispositivo resultaba más raudo y esbelto que el iPhone 4S.

El iPhone 5
El iPhone 5

En 2013, Apple optó por difundir por primera vez dos modelos de iPhone diferentes al mercado al mismo tiempo. Uno de ellos, el 5C, estaba pensado para ser la alternativa asequible para aquellos usuarios que no estuviesen dispuestos a desembolsar más de la cuenta en un terminal. El 5S, como su nombre indica, fue el más arribista. El dispositivo contaba como principal novedad con el sensor biométrico Touch iD, que mejoraba la seguridad del terminal permitiendo al sucesor gastar su huella digital para desbloquearlo. Incluso incorporó un procesador de 64 bits, como los ordenadores de sobremesa. Fue la primera vez que un móvil contenía un chip de este tipo.

Con la venida del iPhone 6, encajado un año luego, Apple volvió a sospechar por sacar varios modelos diferenciados por sus capacidades. Una tendencia que, hasta la término, no se ha desaseado. En este caso, las diferencias entre el 6 a secas y el 6 Plus resultaron especialmente acusadas en la apariencia. Sobre todo en el tamaño de la pantalla, que en el primero fue de 4.7 pulgadas y en el segundo alcanzó las 5.5. La clan incluso recibió una nueva funcionalidad que cada vez está más extendida, la de realizar pagos con el «smartphone» como si fuese una plástico de crédito gracias al uso del Touch iD.

En 2015, Apple lanzó al mercado los iPhone 6 S y iPhone 6S Plus. Dos modelos muy continuistas que contaban con escasas novedades a nivel práctico -que no en rendimiento-. Posibemente, la más destacada fue la inclusión del 3D Touch, una tecnología que permite a los dispositivos contestar de forma diferente en función de la presión que se ejerza con el dedo sobre la pantalla. Por ejemplo, al apoyar pulsado sobre un enlace web, el dispositivo abre una ventana nueva en el navegador Safari. Si se hace lo mismo sobre una hora en un mensaje, el terminal activa el calendario.

Buen hardware, menos sorpresas

Al año posterior, Apple lanzó dos bólidos de carreras: el iPhone 7 y el 7 Plus, que contaron con una cámara apetecible y, encima, resistente al agua. Sin confiscación, comenzaba a convenir certificado que los tiempos de innovación de la época de Steve Jobs habían quedado a espaldas. Que la firma de la manzana seguía sacando dispositivos más que competentes, pero en los que, cada vez, había menos espacio para la sorpresa.

El iPhone 7
El iPhone 7

Los «smartphones» contaron con un diseño que recordaba mucho al propio de modelos anteriores, pero con una anciano sofisticación. Incorporaron un nuevo sistema háptico que mejoró la experiencia táctil y de escritura. En sus tripas, la firma de la manzana colocó un procesador A10 Fusion de cuatro núcleos un 40% más rápido que el A9 de los 6S. En cuanto a la cámara, la trasera del terminal contó con un sensor de 12 megapíxeles, mientras que la del exterior tiene una resolución de 7. Dejando a un banda la fotografía, otra novedad importante fue la inclusión de dos altavoces estéreos, y la desaparición del «minijack» para los auriculares en confianza del conector Lightning.

Ya en 2017, Apple sorprendió a los usuarios realizando un nuevo cambio en su política de lanzamientos. En área de presentar dos terminales durante ese año, decidieron subir las apuestas y sacar tres: el iPhone 8, el 8 Plus y el iPhone X. En este extremo, la firma de Cupertino optó por «cargarse» el brote de la parte inferior del exterior y por ceñir el notch a la mínima expresión. Destacó, encima, la venida del Face iD, un sistema de inspección facial que permite desbloquear el dispositivo empleando, directamente, la cara del sucesor.

El iPhone XS
El iPhone XS – TechnoMiz

La composición X permaneció inalterable al año posterior, cuando los de Cupertino volvieron a sospechar por difundir al mercado tres dispositivos. Los iPhone XS, XS Max y XR escasamente se diferencian en diseño de sus predecesores directos. Tanto el iPhone XS como el iPhone X comparten las mismas dimensiones de 5,8 pulgadas, así como una cámara muy parecida. Posiblemente la gran mejoría reside en su software. Y es que estos nuevos modelos contaron con añadidos interesantes, como el «HDR inteligente», que permite la reproducción de contenidos audiovisuales con una anciano calidad de imagen gracias a su ampliada escalera cromática.

Lo que tenemos (y lo que llega)

El año pasado, con el 5G cada vez más presente, Apple optó por dejar para más delante el incremento de un «smartphone» compatible con la nueva red. Poco que ya era un secreto a voces antiguamente de que Tim Cook mostrase al mundo los iPhone 11. El terminal llegó a las tiendas con la forma de tres modelos diferentes: el iPhone 11 a secas, el iPhone 11 Pro y el iPhone 11 Pro Max. Tres «smartphones» que encuentran en el chip A13 Bionic y en las cámaras -hasta tres en la trasera de las versiones Pro y Pro Max- sus principales reclamos. A pesar de que no son compatibles con la nueva red, y de que sus sustitutos llevan tocando la puerta con fuerza desde hace meses, siguen (y seguirán) siendo tres terminales más que competente gracias a su gran rendimiento.

Los iPhone 11
Los iPhone 11

A pesar de que no contamos con información oficial, todo indica a que Apple aprovechará este otoño pandémico para abrazar con fuerza el 5G. Incluso lanzará, sobre el papel, cuatro modelos diferentes de iPhone 12: el regular, el iPhone 12 Max, el iPhone 12 Pro y el iPhone 12 Pro Max. Respecto a los precios, se demora que se encuentren entre los 649 dólares y los 1.399 según las filtraciones. Lo frecuente es que el en España sean más caros. Sea como fuere, lo sabremos el 13 de octubre a las 19.00 horas. Cuando Apple comience su Keynote.

Ver los
comentarios

#así #evolucionado #perla #Apple #prolongado #los #abriles

Leave a Comment