entretenimiento

«A mí Manolo Escobar me gustaba un huevo»

«A mí Manolo Escobar me gustaba un huevo»
#mí #Manolo #Escobar #gustaba #huevo

Novo

Ha hecho 87 películas y ha recibido 140 premios, entre ellos el Goya de Honor. Y ha concedido miles de entrevistas, pero pocas como la que le dio a Bertín Osborne en «Mi casa es la tuya».

A sus 80 abriles, Concha Velasco eligió como su casa el Consistorio de Valladolid, ciudad de la que es Medalla de Oro. Fue allí donde recibió al presentador.

Hija de las dos Españas

Es hija de las dos Españas: «Papá era asistente de Franco. Y mi raíz, republicana. Se casaron el 14 de abril del año en que se proclamó la República», apuntó Concha, nacida de ese coyunda exacto al final de la exterminio, el 29 de noviembre de 1939. Pese a que su padre era marcial, el moneda escaseaba: «¡Éramos tan pobres! Mi raíz me hacía zapatos de cartón y me pintaba las suelas». Fue precisamente su progenitora la que le inculcó religiosidad. «Yo rezo todas las noches de mi vida un ‘Padrenuestro’». Y comulga tres veces al año. «Yo soy de ideología socialista y de religión católica», reconoció. Su raíz era una mujer buena y paciente, a la que su marido dio mala vida. Un hombre que, por cierto, falleció a los 86 «de un ataque de fabada».

«Yo me fui de aquí con 4 abriles», recordó sobre su adiós a su Valladolid originario, y lo hizo desde el galería del Consistorio, al que llegó apoyada en un estaca, pues padece artrosis. Siguiendo a su padre, marchó toda la clan a la ciudad portuaria de Larache (Marruecos), donde residieron hasta que la a posteriori actriz tuvo 10 abriles. Dice que de ahí, de su estancia inmaduro en África, la viene su conducta tolerante: «Celebrábamos el Ramadán, el Sabbat y Semana Santa». Allí hizo la Primera Comunión, sola: «Mi padre y mi hermano estaban enfermos, y mi raíz me mandó sola a la iglesia».

Sucesivo parada, Madrid. Donde se hace danzante y acertadamente pronto conoce a Respetable Algueró, el que a posteriori compondrá «La chica ye-yé», la canción de «Historias de la televisión» (1965).

La primera oportunidad

El director Pedro Masó fue el que le dio su primera gran oportunidad. Lo hizo con «Las chicas de la Cruz Roja» (1958). Le pagaron 25.000 pesetas, y le compró a su raíz una refrigerador.

Incluso citó entre los que le ayudaron en su carrera a Luis Escobar y a la clan Ozores, especialmente a uno de ellos: «Mariano Ozores es la persona que más nos ha ayudado a todos», dijo hablando en nombre de los actores.

Su relación con la clan Franco

En su conversación con Bertín Osborne, habló con mucha ciudadanía, y sin complejos, de su relación con la clan Franco. Recordó aquellas recepciones en La Lechería, seguidas de «la fiesta que daba doña Carmen [Polo] en el Calderón«.

«Íbamos todos. Era un honor. El año que no te llamaban para ir a La Lechería es que ya no eras destino», reconoció.

De Franco recordó que «hablaba sin tono» y que nunca le escuchó felicitar a nadie a excepción de a Raphael, con el que siquiera es que fuese demasiado afectuoso. Este lo dijo en una ocasión al de Linares: «Muy acertadamente».

La mujer del entonces Presidente del Estado era mucho más cariñosa: «A doña Carmen le tengo mucho cariño. A veces quedábamos para yantar en el Ritz», recordó.

De los tres presidentes socialistas que ha tenido España, se queda con Felipe. Pero recordó aquella vez que la llamó José María Aznar, para anunciarle que iría a verla en el teatro «La rosa tatuada». El director de la obra era el comunista Paco Plaza, que se negaba a que se asistiese. Concha le dijo que por supuesto iba a asistir el entonces presidente de Gobierno. «Los que entraron a heroína fueron los del 23-F», le recordó. Y Aznar asistió.

«Echo de menos a Paco»

La vallisoletana incluso reveló detalles sobre su vida sentimental.

Fue amigo del director José Luis Sáenz de Heredia: «Nos tratábamos de usted». Todo el mundo sabía lo suyo, pero ella vivía en una casa y él con su esposa en otra. «No había divorcio», recordó la protagonista. Luego tuvo una relación con Juan Diego.

Tuvo un hijo de soltera, cuya padre biológico aún hoy no ha revelado. De padre ejerció Paco Marsó, del que se enamoró locamente. «El día de la boda ya no caldo a casa a yacer». Ese día fue el 18 de abril de 1977. Pese a todo, aquella relación duró 35 abriles. «Lo que yo daría ahora porque viviera Paco. Le nombro tanto. ¡Era tan simpático! Él solo se portó mal conmigo [risas]. Ha sido muy buen padre. Le ponía malo que yo supiera hacer tantas cosas, pero creo que os pasa mucho a los hombres. Yo le echo mucho de menos ahora». Marsó falleció en 2010. «Tardé en divorciarme porque para mí lo más importante eran los hijos y no quería darles un disgusto».

Pudo poseer formado con el intérprete de «Mi carro» la pareja más mediática del espectáculo en España: «Estuve enamoradísima de Manolo Escobar. Manolo sí que me gustaba a mí un huevo. Pero yo me lo pensé y ,me dije: ‘Yo destrozo un coyunda, ¿para qué?’ Entonces hablé con Anita [mujer de Manolo] y Anita lo comprendió. Se lo dijimos: ‘Nos gustamos mucho pero hemos decidido que no, que vamos a ser amigos de por vida’». Luego, Concha incluso se hizo muy amiga de la propia Anita.

En paz con Hacienda

«Soy de las pocas que no debo nulo Hacienda». «He vendido mi casa, mis joyas. He vendido de todo para satisfacer Hacienda», presumió.

«Yo, siquiera… Ahora», contestó Bertín con una media sonrisa.

La cláusula anti-Marujita

Concha Velasco presume de ser apreciada en su profesión. Y de no usar mal con casi nadie. El casi fue, durante muchos abriles, Marujita Díaz, quien habló mal de la vallisoletana en una entrevista.

Todo cambió cuando Velasco se puso enferma. Esto le dije: «Soy Marujita Díaz y te quiero pedir perdón».

No es rencorosa la mítica actriz: «Le he hecho el mejor ‘Cine de ensanche’ que se ha hecho nunca», presumió.

Ver los
comentarios

#mí #Manolo #Escobar #gustaba #huevo

Leave a Comment